Tumaco y su cacao

Se llama Plan de Renovación de Cacao, hace parte de la reactivación económica colombiana y tiene como objetivo renovar más de 10.000 hectáreas de cultivos de cacao que se encuentran improductivos en todo el país por diferentes razones. El plan viene acompañado de las buenas noticias: Colombia ha batido su propio récord de producción de cacao con 70.205 toneladas de grano, casi un 10% más que el año anterior.

Hay cuatro departamentos punteros en el país en esta materia. En orden de producción, Santander, Antioquia, Arauca y Nariño, y se espera que el próximo en alcanzar grandes cifras sea Córdoba. La industria genera 165.000 empleos (73.000 directos y 92.000 indirectos), confiando en que el Plan de Renovación permita sumar 52.000 nuevos empleos.

¿En qué momento ha pasado todo esto y no nos hemos dado cuenta?

El caso más significativo es el tumaqueño, que desde 2015 viene dando señas de mucha fortaleza, progreso y reconocimiento. Ese año la Alianza Exportadora de Tumaco presentó la variedad Fino de Aroma en el concurso Cocoa of Excellence del Salón du Chocolat de París, convirtiéndose en la “mejor muestra de Suramérica” como parte de 146 muestras de 35 países.

En 2018 Crepes & Waffles comenzó a hacer postres con cacao tumaqueño y Dulce Tumaco fue sabor de temporada. Parece un paso pequeño, pero fue un paso de gigante para las organizaciones CORPOTEVA, de la vereda San Luis Robles; y los consejos comunitarios de Las Varas, CORTEPAZ, y de Bajo Mira y Frontera.

Y otro paso lo dio Cacao Hunters, un proyecto de desarrollo sostenible que ayuda a producir barras de chocolate de calidad excelsa y las posiciona en los grandes mercados mundiales. Cacao Hunters tiene sede en Popayán, pero su marca estrella es el cacao tumaqueño con el que ganó los International Chocolate Awards de Nueva York, el mayor premio del sector.

Pero dos cosas llaman la atención en este boom. Una es que Colombia aún no pertenece a la Organización Internacional del Cacao, ICCO, donde se toman las grandes decisiones de mercado y de futuro (se dice que el cambio climático afecta al cacao más que a cualquier otro producto). El Congreso ha tardado en aprobar la adhesión, pero parece que ya está en marcha. Nunca es tarde.

Y lo otro es que todo esto lo vemos lejano, como parte de algo que hacen unos cuantos emprendedores de por allá. Tumaco es Nariño, pero como dijimos en esta columna hace años, para los pastusos Tumaco es un punto distante en nuestro horizonte mental. Hemos trazado una línea imaginaria en la que allá sólo vemos peligro y dificultades. Así que lo que pasa allá, se queda allá.

Fíjense que Cacao Hunters, con sus variedades, incluyendo el Tumaco Blanco de 53%, se puede encontrar en todas las ciudades colombianas, menos en Pasto. Bueno, la verdad no sé si esto haya cambiado en los últimos meses, pero cuando menos es curioso que todo esto llegue antes lejos que cerca.

Cacao Hunters cuanta con el respaldo de la maestra chocolatera japonesa Mayumi Ogata. Por eso tiene sede en Tokio. Pero también tiene un maestro chocolatero tumaqueño, Gustavo Adolfo Mindineros, sembrador de cacao desde niño y hoy embajador del producto colombiano ante el mundo.

Mindineros, quien estudió en Cali administración de empresas, fundó CORTEPAZ, Corporación Técnica para el Desarrollo del Pacífico. Su idea es optimizar los procesos en los cultivos, lo que ha dado pie para que se acelere el crecimiento de asociaciones como Chocoandes o Apropal o de la comercializadora Comcacaot.

En un clima tan benigno para la siembra y cultivo del cacao, en un momento de eclosión del producto como marca nacional, sería un pecado dejar que esto se quede en pequeños productores. El cacao sólo puede dejar beneficios. Los ejemplos están a la vista.

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