¡Virgen a los 30!

Por fin, después de 30 años de virginidad, me atreví a ponerle color a mi casto e inocente pelo. Aunque siempre he sido partidaria del color natural y los pelos saludables, me dejé llevar por la tendencia más fuerte del momento en la materia: las puntas californianas, ombré o degradadas. Sé que venimos escuchando y viendo mechas californianas por años, pero en los últimos meses, la tendencia salió del mercado rubio y se expandió a las morenas y castañas (lucky me). Porque, seamos honestas, las mechas rubias forzadas en pelos oscuros tenían una probabilidad escandalosamente baja de éxito (al menos esa es mi opinión). Ahora la cosa cambió a nuestro favor y, entre mayor sea el contraste, mejor será el resultado final. Y esto funciona no solo sobre cualquier base, también sobre cualquier corte, color de piel, tipo de rostro, en fin, un estilo INCLUYENTE.

 
Me animé por tres motivos:
1. El ya expuesto arriba que se puede resumir en “me encanta cómo se ve”.
2. Mi razonamiento sin fundamento científico me dice que si decoloro las puntas, el daño no será irreversible -cosa que me parece sucede cuando se decolora la raíz- pues siempre podremos cortarlas sin mayor traumatismo. De hecho, mis puntas viven con horquilla por más saludable que tenga el pelo.
3. Es fácil de hacer, incluso en casa, y no te somete a la esclavitud de retoque y renta periódica.
 
Cómo lograrlo? Pueden acudir a su peluquero o pueden intentarlo en casa sin mayor riesgo, incluso existen ya tintes especiales para lograr el efecto. Hay mil tutoriales en youtube pero creo que es tan básico que no es necesario acudir a ellos, basta con leer las instrucciones del producto a usar y un poco de sentido común. Todas alguna vez nos hemos decolorado los vellitos de los brazos con blondor, no es así? Pues bien, el procedimiento es el mismo pero con una exposición al blondor mucho más prolongada (aplican sobre la extensión de pelo que estén dispuestas a decolorar). Compren el kit que viene ya con el agua oxigenada para la mezcla. El tiempo es relativo, deben estar revisando el grado de decoloración para detenerse en el momento (y color) deseado.
 
 
Yo confieso que aún no he llegado a mi límite de color, pienso decolorar un poco más. La primera vez intenté con un tinte sin decolorar aplicado en peluquería y, aunque yo notaba la diferencia, no era muy evidente en realidad. Así que realicé una decoloración corta con blondor y ya la cosa cambió. Creo que se acerca la tercera… Les muestro resultados de mi primera vez, en peluquería, sin decolorar, usando un tinte suave y de mi segunda vez, en casa y con blondor.
 
 
Y queda pendiente mostrarles cómo quedo después de la tercera vez, que también será hecha en casa y con más blondor. Espero les sirva el post a las que les ronda la idea en la cabeza pero no se animan…
 
Hoy tuve un nuevo encuentro con mis puntas y, creo que finalmente, logré el efecto que quería. Como verán, el color anterior se empieza a camuflar y resalta el nuevo, que realmente solo cubre una mínima parte. Quedé contenta pero ahora quiero subirlo (empezar desde la mitad del pelo hacia abajo) porque fui muy gallina y tomé una extensión enana. Lo haré después, por lo pronto, así me quedo un ratico. Perdón por las fotos, son de iPhone, ando a las carreras pero se las quería compartir.

 

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