A las 5:45 pm del 15 de abril de 1996, 31 soldados colombianos fueron asesinados por la guerrilla de las FARC, en un atroz ataque cometido en Los Alisales, un páramo ubicado en el municipio de Puerres, lugar por donde pasa el oleoducto trasandino que va del Putumayo a Tumaco. Ahí, 1.500 metros de dispositivo fue detonado, provocando un incendio dantesco que incineró a la mayoría de soldados, los otros fueron acribillados a tiro de fusil por los guerrilleros. Solo un soldado sobrevivió a la emboscada, quien afanosamente llegó hasta el casco urbano y contó lo que había pasado con sus compañeros.
Esta nota es parte del archivo histórico de Página 10.
Desde $20.000 COP el día




