Un nuevo video difundido por el periodista Jorge Esteban Benavides volvió a encender la controversia política en Nariño, al mostrar al secretario de Paz y Derechos Humanos de la Gobernación, Álex González, en medio de un evento público en Tumaco relacionado con la visita de Aída Quilcué, fórmula vicepresidencial de Iván Cepeda en la actual campaña presidencial.
Según la publicación hecha por Jorge Esteban Benavides en X, el video muestra a González en plena actividad política, incluso asistiendo logísticamente a Íngrid Cortés, gestora social del departamento y esposa del gobernador Luis Alfonso Escobar, durante un acto a favor de la campaña de Quilcué. El periodista sostuvo además que, mientras Cortés está en libertad de participar en política, el caso del secretario merece un análisis distinto por tratarse de un servidor público en ejercicio.
👀 Este video muestra al subsecretario de Paz y DDHH de la Gobernación de Nariño, Álex González @Alexjgo, en medio de un acto político de Aida Quilqué en Tumaco. González es quien le pasa una botella a Íngrid Cortés, gestora social del Dpto. y esposa de @LuisAlfonsoEsc. 👇🏾🧵 pic.twitter.com/92FFtj3PoJ
— Jorge Esteban (@ajidemani) April 10, 2026
La controversia sube de tono porque no se trata de un actor secundario dentro del gobierno departamental. Álex González ocupa una cartera sensible en una región como Nariño, donde los asuntos de paz, derechos humanos, víctimas y conflictividad territorial tienen un peso central en la agenda pública. Por eso, su presencia en un escenario de contenido político y electoral ha comenzado a generar cuestionamientos sobre los límites que debe guardar un funcionario de ese nivel en plena campaña.
A partir de la divulgación del video, también ha surgido un llamado a que la Procuraduría General de la Nación revise si la conducta del secretario se ajusta o no a los deberes de neutralidad que deben observar los servidores públicos durante el debate electoral. Hasta ahora, lo que existe es una denuncia pública respaldada en material audiovisual difundido en redes sociales, pero el caso ya abrió una discusión política que toca directamente a la administración departamental.
El episodio también alimenta una crítica más amplia sobre el discurso del actual gobierno seccional. Si la administración llegó al poder bajo la bandera del cambio, varios sectores empiezan a preguntarse si ese mensaje se está reflejando realmente en los comportamientos políticos e institucionales de quienes integran su equipo. En otras palabras, el debate no es solo por la presencia del funcionario en Tumaco, sino por lo que ese hecho simboliza frente a las promesas de renovación en la manera de hacer política.
Por ahora, la atención está puesta en las explicaciones que pueda ofrecer el propio Álex González, así como en una eventual postura oficial de la Gobernación de Nariño frente a un episodio que ya desató ruido político en el departamento y que podría escalar si los organismos de control deciden intervenir.




