La prolongación hasta el 31 de mayo del nuevo decreto de Orden Público, que estableció el cierre de las fronteras terrestres y fluviales con el vecino país del Ecuador, ha generado sin lugar a dudas, el descontento en los sectores comerciales de ambos países, que esperaban una reapertura que permita el transporte normal de personas, vehículos y mercancías en la frontera.
Esta nota es parte del archivo histórico de Página 10.
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