Ante Comisión de la Verdad, Exparamilitares reconocen responsabilidad sobre el asesinato de la hermana Yolanda Cerón en Tumaco

Un 19 de septiembre del año 2001, la violencia cobró la vida de la hermana Yolanda Cerón Delgado, una reconocida religiosa que llevaba décadas luchando por los derechos de las comunidades del Pacífico nariñense.

Aquel miércoles de septiembre, la hermana se encontraba frente a la iglesia La Merced, en Tumaco, cuando paramilitares de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), le propinaron disparos que terminaron por apagar su vida. 

Dos décadas después de su asesinato, Guillermo Pérez Alzate, quien fue máximo comandante del Bloque Libertadores del Sur de las AUC, pidió perdón a los familiares de Yolanda Cerón, ante la Comisión de la Verdad, por su asesinato perpetrado en Tumaco.

“La hermana Yolanda Cerón no era guerrillera, fue una gran líder social que no merecía morir de la forma en que murió. Todas las vidas humanas tienen el mismo valor, pero asesinar a una líder social es terminar con el buen vivir de las comunidades (…) Una y un millón de veces perdón” manifestó Sevillano.

Estas fueron las palabras que expresó el exjefe paramilitar, Guillermo Alzate, ante el acto de ‘reconocimiento de responsabilidades’, de la misma manera pidió perdón por los actos cometidos. 

“Hace años estaba sumergido en el delirante y absurdo conflicto armado, donde todo se pierde, empezando por la humanidad. Luego vino la cárcel, donde pude pensar tratando de encontrar explicación a esta locura. Muchas noches imaginé como algún día tendría la oportunidad de estar frente a los familiares de las víctimas para aceptar la responsabilidad por todo el daño que les causé y pedirles perdón”, dijo el excomandante de las AUC. 

Ante el relato, líderes cercanos a la hermana Yolanda, manifestaron el dolor por su asesinato y exaltaron su labor e impactó con la comunidad tumaqueña. 

“Yolanda fue una mujer conquistadora porque dejaba raíces a donde llegaba y esas raíces las sembró en el Consejo Comunitario Acapa” Manifestó Ángel Estacio, líder comunitario del Pacífico nariñense. 

De la misma manera, los familiares de la Hermana Yolanda, reclamaron ante la Comisión de la Verdad su asesinato, donde expresan que ante su muerte perdieron el rumbo, “Quedamos a la deriva y sin el faro que nos guiaba. Una violencia que hasta ese momento se evidenciaba por noticias tocó nuestras vidas de forma inminente y terriblemente dolorosa”. Manifestó su sobrina Yenyt Cristina Narváez. 

Por su parte el comisionado Carlos Martín Beristain expresó que en Colombia el asesinato de líderes sociales es una muestra de  la repetición de la violencia: “Todas las violaciones a los derechos humanos, los asesinatos, siguen siendo intolerables. Pero seguimos trabajando por una Colombia distinta”. Manifestó

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