En medio de la emergencia provocada por el terremoto, hay un territorio del que se está hablando muy poco: Buenaventura.
El Distrito ha sido uno de los territorios afectados por esta tragedia, pero también uno de los menos visibles. Hay personas heridas y fallecidas, viviendas destruidas y numerosas familias damnificadas.
Los derrumbes y daños en las vías, sumados a las dificultades de conectividad, han complicado el acceso y han impedido conocer con mayor claridad la dimensión de lo que está ocurriendo.
Y esta emergencia golpea a un territorio que históricamente ha enfrentado profundas desigualdades, brechas sociales y enormes dificultades de infraestructura.
Buenaventura nos necesita. No podemos dejarla sola.
Por eso, los invitamos a acercarse a la Casita Azul y sumarse a esta jornada solidaria llevando:
🤝 Alimentos no perecederos
🤝 Elementos que puedan contribuir a las labores de búsqueda y rescate
🤝 Medicinas e insumos de primera necesidad
Hoy la solidaridad también debe mirar hacia el Pacífico.
Ayudemos. Compartamos. Hagamos visible a Buenaventura.
No dejemos a Buenaventura sola.




