Nadie sabe para quién trabaja, una lección que puede quedar de las actuales situaciones de conflicto en varios países latinoamericanos. Está sucediendo en Ecuador, Chile, Perú y ahora se prepara en Colombia. En Ecuador después de pasar raspando y lejos de Andrés Arauz el visible perdedor Guillermo Lasso, gana la presidencia gracias al expresidente Rafael Correa, que tiene una poderosa corriente en contra incluyendo la mayoría de indígenas. Lasso no tenía cómo ganar, pero ocurrió gracias al “anti-voto” y no a sus propios méritos. Hoy es el presidente legítimo, con la anuencia de un sector de la izquierda confundida.
Esta nota es parte del archivo histórico de Página 10.
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