El carnaval virtual no es lo mío

Por Nariño Portilla Misnaza*

Carnavales de Nariño, cultura el primer peldaño de las fiestas del sur

Los cultores y artesanos del carnaval de Nariño nunca imaginaron que sus obras maestras recibirían el lánguido y opaco aplauso virtual y, lo peor, no podrán sentir ese acompañamiento del pueblo: una sonrisa, una fotografía, un agarrón de mano, en fin, es cuestión de saber sobrellevar el aislamiento preventivo, el distanciamiento social, el cuidarnos entre todos, por ahora, pero…

A veces ya ni siquiera importa saber quién ganará porque los ojos agüados debido al apoyo callejero de la gente no se siente, no es lo mismo, diría el cultor, escuchar esos vítores por el trabajo artesanal desgastante, grandioso e irrepetible que un grito potencial virtual, imaginario, alejado, sin encanto. Sin embargo, se abre otra esperanza, el intento de ir – a por ti 2022 – en busca de la gloria por las sendas del carnaval en vivo y en directo, ojalá la pacha mama lo haga posible, volver a la cautivante calidez de las personas que somete al artesano a no dejar de pertenecer a ese mundo mágico de los Carnavales de NEGROS Y BLANCOS DE NARIÑO, porque todos tienen esa sensación, los maestros de Pasto o del municipio de Ipiales con el Carnaval Multicolor de la Frontera, del colorido carnaval de Túquerres, del sorprendente Pupiales, he visto, incluso,  carrozas maravillosas en Potosí y qué decir de otras alegres regiones que con afugia económica se lanzan a intervenir en el desfile magno del 6 de enero, Sandoná, Tangua, Buesaco… todos osados mantienen viva la llama de la tradición en una fiesta generacional.

Yo propondría que ante esta desarmónica eventualidad no desairemos a los artistas y se pueda fijar una fecha para apreciar sus creaciones en vivo el día del trabajo o el día de la madre o del padre, o del artesano, o de amor y amistad, en fin, guardando la esperanza que este coronavirus haya sido superado porque, en verdad, las fiestas virtuales levantan poca euforia, pesadumbre y sobre todo ausencia. Si, ausencia de participar con el otro: “una pintica por favor” u oler ese “polvito perfumado” o reírse de esa sonrisa desaforada de los niños que se corretean jugando el carnaval y gozársela. Vean ustedes todo esta fiesta es de contacto con el otro porque eso es negros y blancos, la conjunción del pueblo y es el pueblo quien también no solo sale a divertirse sino a observar a los artesanos a todos los participantes que desfilan porque de tiempo atrás han preparado su mejor versión artística y se nota las noches en vela, el esfuerzo, la dedicación, la inversión, la repetición, las risas, rabias, nervios, dudas, un sinnúmero de pensamientos triunfalista y pesimistas hasta la hora definitiva de su paso por la la senda del carnaval. En Pasto, por ejemplo, en más de siete kilómetros el público se encarga de embadurnar de amor, de inyectar ganas, sus aplausos dan tanto empuje que alcanza hasta para insistirle al tiempo y hace olvidar cualquier desazón aunque muchos artesanos de todo mi Nariño cargan un pesado listón a sus espaldas porque ellos no son nuevos, en muchos carnavales los vemos, claro, viejos conocidos de este oficio – de padres a hijos a nietos en la ideación, planeación, ejecución y consumación de números descomunales –, una actividad creadora que se lleva en la sangre, nada menos que eso y el pueblo nariñense lo sabe y los visitantes se contagian de esa alegría, notando el esfuerzo cultural.

En Colombia LA CULTURA se mantiene con las uñas, con las ganas porque es una labor prodigiosa de cara a las diversas manifestaciones artísticas inscritas y que deben ser objeto de exposición pública en atención a la salvaguardia del Carnaval de Negros y Blancos como patrimonio cultural inmaterial de la humanidad, es un esfuerzo de aquel que imaginó desfilar con un disfraz individual, o metido dentro de una comparsa, el sabor y la alegría de una murga, el respeto al colectivo coreográfico, el trabajo denodado de las carrozas no motorizadas y el termómetro del carnaval en malo, regular, bueno y sobresaliente con la expresión máxima denominada “CARROZA MOTORIZADA” o “MONUMENTAL”.  Es, entonces, en las sendas del carnaval de nuestros 64 municipios en donde se avizora a plenitud ese esfuerzo, en vivo y en directo, en donde se puede admirar si los motivos son construcciones nuevas en su totalidad.

CULTURA, ARTISTICA y LOGISTICA, son tres factores que deberían establecerse en todo Nariño y en ese mismo orden porque la técnica tradicional o moderna es dominada por nuestros artesanos a plenitud en motivos llenos de colorido, todos pujantes y armoniosos, no en vano,  serán parte del patrimonio cultural inmaterial que se  transmite de generación en generación, recreado constantemente por las comunidades y grupos en función de su entorno, su interacción con la naturaleza y su historia, infundiéndoles un sentimiento de identidad y continuidad y contribuyendo así a promover el respeto de la diversidad cultural y la creatividad humana” y es necesario evaluar lo andado bajo la óptica de CULTURA como prioridad máxima por todo aquel que desfiló en las sendas de todos los municipios de Nariño o del Sur de Colombia y todos debemos hacer parte del mismo: el rico, el pobre, el empresario, el humilde, el comerciante, el estudiante, el olvidado, la mujer ama de casa, madre soltera, el campesino, el trabajador asalariado, el jornalero, todos… pero, muchos de nosotros difícilmente podremos acceder a internet y no nos veríamos involucrados en este impacto cultural a raíz de la declaratoria de carnaval virtual. Por eso ruego a los cultores mantengan sus motivos intactos para que logísticamente puedan ser llevados a un desfile único y directo con el pueblo, es cuestión de reglamentarlo porque nada debe interferir en los fundamentales propósitos culturales y artísticos, ni siquiera una pandemia que quisiéramos tenga pronto su final.

Así como pasearon con el pueblo variedad de motivos deben ser objeto de esa oportunidad también  las del 2021. Recuerdo que “TINKUNNI CARNAVAL MÁGICO”, que significa “ENCUENTRO” en quechua, fue una obra inmensa que se abría paso entre la pila de personas que la aplaudían, esa que HAROLD ROBERTO OTERO nos hizo suspirar en el año 2008, porque PATRIMONIO CULTURAL es eso, ampliar nuestros horizontes a palabras mágicas de nuestros etnias, de nuestra gente, de nuestro pasado proyectados al jolgorio, a la fiesta o como la ganadora en el año siguiente 2009, un rostro de mujer bañada en grandes y coloridas lágrimas, si, “LÁGRIMAS DE MI TIERRA” de Julio César Jaramillo, hasta ahora recuerdo ese rostro, esas inmensas lagunas que caían de sus tiernos ojos como el agua que fertiliza la tierra de nuestro Nariño.

O, acaso no recordamos cuando el carnaval se estrenó como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, allí hizo su paso “CARNACOLITO” del Maestro Hugo Ariel Moncayo, alrededor de ella se recreaba el cortometraje EL VIAJE DEL CARNACOLITO del Director Víctor Hernández, una propuesta fuera de serie para el 2010, en donde un artesano del carnaval de negros y blancos de Pasto desea dejar un legado con su carroza en los últimos años de su vida. Este viaje traduce un encuentro con la fantasía y la imaginación acompañado por la familia del artesano.

En el 2011, el maestro INSUASTY reapareció con  “SOLO EN NARIÑO”, la cual obtuvo el mayor puntaje, el Coronel Agüalongo dentro de la boca de un feroz león que se traduce en el bravo Galeras, rugía como vencedor y así deben seguir rugiendo nuestros carnavales llenos de vigor y fantasía como nuestra gente que para el 2012, se denominó LOS GENIOS NO DEBEN MORIR del maestro Carlos Insuasty en honor a personajes fuera de serie originarios de Nariño, recuerdo se llevó todos los aplausos del pueblo en la senda por donde atravesaba su paso.

El maestro Ortega sabía en el 2013, que su carroza no se escaparía del primerísimo premio a fe que logró imponerse con “SIN ESCAPE” entre 20 propuestas maravillosas. Para esa época llevaba 4 años planteando colosales ideas al público, en 2011 el segundo lugar, en 2012 el tercero hasta ese año. A pesar de haber sido preseleccionada por Corpocarnaval como última con el menor puntaje, el jurado no tuvo escape.

“ENTRE EL CIELO Y EL SUELO” demarca una línea difícil de superar por su magnánima puesta en escena y en honor al maestro del barniz de Pasto y que muchos cultores también han rendido tributo inefable. Una verdadera obra de arte rodante que a los pies del maestro INSUASTY quedamos rendidos los espectadores.

El maestro José Avelino Córdoba Rodríguez y José Luis Córdoba Ruiz con “MUJER GUERRERA DE VIDA”, un homenaje a la mujer luchadora, emprendedora, que con su capacidad, su empeño e inteligencia ha logrado imponerse pese a encontrar en su camino personas irracionales que alardean de su fuerza, de su poder e impulso, como lo haría un toro para intentar opacarlas pero ellas siempre renacen como el ave fénix para mostrar toda su grandeza. Con esta propuesta los cultores padre e hijo se llevaron el primer lugar.

En el 2016, el cultor del carnaval Edgar Arley Ortega Montenegro se llevó el premio mayor del magno evento con “MIL FACETAS” hizo su paso vencedor y tuvo varios componentes: la figura principal una gárgola con cuerpo de serpiente, la cual se encarga de espantar el mal y de tentar el despliegue de emociones positivas, figura acompañada por dos integrantes de la guardia, (un hombre y una mujer) cuya función es la de impedir que las emociones sean destruidas. En la parte superior se aparecía una deidad que ante su mágico encanto, todo ser cae rendido a sus pies,  y en la parte posterior, aparece un ser inanimado que representa la frialdad de nuestro vivir, el cual no pone  resistencia a tal encanto y que finalmente se ve envuelto en una tormenta de emociones infinitas.

 En “EPICA” de Jairo Andrés Barrera Imbajoa se dibujaba la mitología, el jaguar y diversos motivos imaginarios que los combinó entre el color y los novedosos movimientos, una obra deslumbrante por donde se mire. Obvio, era necesario un garaje gigante del barrio Anganoy de Pasto para montar a INTI, un dios imponente de ocho metros de alto esperando ser liberado junto con su séquito de inmortales que habitan el volcán Galeras como lo indican las leyendas de los antepasados.

Más de tres años de investigación, planeación, diseño, en lo que no solo se consultaron textos de historia, también se pusieron en la balanza versiones de historiadores de un hecho acaecido el 24 de diciembre de 1822, cuando el ejército patriota al mando del mariscal Antonio José de Sucre irrumpió sobre conventos, monasterios, templos y viviendas dejando completamente destruida una extensa zona de Pasto. La Navidad Negra como se conoce a ese triste episodio de la historia también significó la pérdida de valiosos documentos en los que se recopilaba la rica historia de la ciudad. Desde ese momento todo registro histórico terminó en cenizas. “EL COLORADO” con un mensaje histórico cultural de una masacre de 1822 al jolgorio de la fiesta de carnaval, declaró la victoria en el 2018.

En el 2019, sin imaginar que se vendría una pandemia en el 2020, la fantasía no tuvo límite alguno “APOCALIPSIS”, de Julio Andrés Jaramillo Gallardo y Vicente Revelo Salazar, no es fácil desarrollar un proyecto de estas proporciones para quedar fuera de los primeros puestos y es aquí donde ese balance de los cultores debe ser frontal sin importar el próximo año porque es justamente el tiempo de investigación el que se encargará de dar victorias siempre acompañados de una realidad, como lo hizo Apocalipsis.

El pueblo está ávido de recibir mensajes formativos – didácticos – fáciles de discernir – que jamás podrán alcanzarse si se desarrolla como una idea mediática, de última hora, de inspiración fantástica, de creación en una noche, nunca, por eso en el 2020, quien clasificó en el máximo lugar fue “SOS Amazonía” del maestro Albert Toro cuya reseña del autor fue S.O.S “salven nuestras almas”, el grito de alarma que flora y fauna de nuestra amazonía realizan cada día desesperada a los habitantes de la tierra. La selva amazónica es un lugar mágico, una fuerza de vida espiritual, el alma del mundo, todos tenemos que actuar para detener la destrucción, día y noche se escuchan el sonido de las motosierras, la debacle de los bosques amazónicos colombianos parece no tener fin. Un mensaje medioambiental difícil de olvidar y en donde ya escuchábamos voces de la venida de una pandemia.

Todos estos motivos tuvieron su roce con el pueblo y así debe ser este año en el momento oportuno. Este durísimo coronavirus se ha llevado a muchos familiares, amigos y conocidos dejando dolor en familias colombianas y nariñenses a quienes  debemos dedicarles nuestro caminar cultural y artístico: pensativos, sonrientes, sin fatiga porque el cultivo de una semilla en un niño que grita “vivan los carnavales de negros y blancos carajo” debe seguir en vivo y en directo, ese es mi anhelo, mi pueblo amado de NARIÑO.

* portillamisnaza@gmail.com

TWITTER: @nedipomi

Esperen muy pronto carrozas ganadoras / recuento / Ipiales, Túquerres, Sandona, Pupiales, etc…

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