Escritor, editor y gestor cultural nariñense, Jonathan Alexander España Eraso, es el Personaje 10

No conozco en persona a Jonathan Alexander España Eraso, sin embargo, soy testigo de su vertiginosa actividad dentro de la literatura, no sólo de la nariñense en todas sus vertientes, sino en la literatura en general. Hace uno años, me envío un PDF con su novela Travesías. Fue allí cuando me di cuenta de que a mí me hacían falta muchas armas como lector. No encontraba un huequito, por mínimo que sea, para meterme en el organismo de esta obra con el propósito de mirar desde dentro el mecanismo, los engranajes y las distintas combinaciones del movimiento, que hacían que Travesías cautivara sin ni siquiera entenderla.

Durante días estuve metido en la línea 6 del Metro de Madrid, aquella circular que cada hora llega al mismo lugar, aunque ya no sea el mismo. No conocía, al menos hasta ese momento, otros antecedentes de esta clase de literatura en Nariño, que, por lo general, es una literatura real en tanto nos ubica dentro de los límites que nos permite la razón. Si la hay, digo, no he tenido la oportunidad de leerla.

Fue cuando caí en cuenta que Travesías no estaba escrita en esa realidad lineal a la que estamos acostumbrados. Detrás de cada capítulo, párrafo, renglón, palabra, se gestaba una realidad paralela a la normal, que alcanza a descifrar nuestros cinco sentidos. De allí en adelante pude escribir sobre el libro y entendí que Jonathan Alexander España Eraso es un hombre de rupturas, ligado a esa clase de escritores que no se conforman con ver la realidad y enfrentarla con suficientes argumentos válidos en todo caso. Con un bisturí bien afilado, destripa esa gigantesca verdad que tiene el tamaño de nosotros mismos y nos cuenta la vida de una yegua con manos de mujer y las travesías de hombres sin mares y mares sin navegantes perdidos en los abismos de la imaginación humana.

Con esta novela nuestro Personaje 10 de hoy empieza a quitar los muros a lo local. La novela que él escribe, los cuentos, los ensayos, los poemas, no están hechos para las gentes del sur y sus alrededores, pues fracturan fronteras y se proyectan a nivel nacional e internacional. De tal manera que la integridad no es mecánica. Su sentido de universalidad se extiende a todos los proyectos que tengan que ver con sus sueños, y ellos, a su vez, son luces para guiar a quienes no tenemos muy desarrollado el sentido de la orientación en las inimaginables habitaciones de las realidades que no podemos ver a simple vista.

Poco a poco, he ido entrando y entendiendo la obra de Jonathan en sus distintas versiones. Después de Travesías, luego como fundador y gestor de Alebrijes ǀ Revista Nariñense de Minificción, una revista que, en su género, se posiciona como una de las mejores de Latinoamérica, y posteriormente como director editorial de Extravíos ǀ Antología de Cuentos Breves Nariñenses, una rareza bibliográfica de la literatura nariñense, publicada por Editorial Avatares de la que es cofundador, acabo de entender que él ha roto sus propios pensamientos sobre la literatura y el arte, además ha encontrado nuevos caminos, nuevas rutas, nuevos motivos para abrir las puertas a una literatura más globalizada, que es precisamente el impulso que estamos necesitando.

De lo anterior dan testimonio sus numerosas publicaciones en distintas revistas literarias, que van desde la Vieja Europa, pasando por México, Venezuela, Colombia, Perú, Bolivia, Argentina y Chile. En dichos lugares queda con la carta de presentación de su Pasto natal y entra a participar de las creaciones y de las vivencias como autor, coautor, fundador o cofundador de diferentes medios de difusión para esa literatura que él lleva en su sangre y que, de paso, sabe que los demás también la tienen porque andan buscando un desagüe para aliviar sus mentes.

Y no se detiene ahí. Toma parte en la escritura de libros como coautor: La casa con desván (Ediciones Rubeo; 2010), El hombre que leía a Dumas (Ediciones Rubeo; 2011), 200 años, 200 palabras. Antología de minicuentos (Relata Cúcuta; 2011), Nubes verdes. Antología de poesía viva nariñense-carchense (Caza de Libros; 2013), La vida es bella. Antología poética de cine (Editorial Escarabajo; 2019), Paisaje inacabado. Antología de poesía colombiana reciente (La Pájara Pinta; 2020), Yo vengo a ofrecer mi poema. Antología de resistencia (Editorial Escarabajo; 2021), Nos siguen pegando abajo. Brevísima antología arbitraria Colombia-Venezuela (LP5 Editora; 2020), Continuo Discontinuo Continúo. Antología del taller de escritura creativa El Ángel Editor (El Ángel Editor; 2020), 1 byte de terror. Antología de minificción digital (Quarks Ediciones Digitales; 2020). Libros editados en diferentes partes del mundo, en este caso en España, Colombia, Venezuela, Ecuador y Perú, respectivamente.

Pues bien, Jonathan es un hombre de letras y un hombre de acción. Un gestor cultural y un consumidor de cultura, condiciones que pocas personas reúnen a través de la vida, porque nos hemos creído que podemos ser lo uno o lo otro. La diversidad es algo que nos cuesta aceptar. Siempre habrá alguien en la vida que tenga una visión más amplia de la existencia y esté dispuesto a enseñarnos el camino.

Congratulaciones por este reconocimiento a nuestro Personaje 10. Hay muchos creadores y consumidores de cultura que tienen los ojos puestos en las próximas actividades de Jonathan. Por ahora, Alebrijes ǀ Revista Nariñense de Minificcióntiene como meta ser un referente hispanoamericano especializado en la literatura breve, un paso agigantado para que este sur apartado tenga una oportunidad en el mundo para mostrar su riqueza espiritual.

Portada de Travesías (2014) en su edición española publicada por Ediciones Rubeo.

Portada de Alebrijes ǀ Revista Nariñense de Minificción (2020).

Portada de Extravíos ǀ Antología de Cuentos Breves Nariñenses (2021), editada por Editorial Avatares.

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