INEM 50 años: contexto global

El presidente Carlos Lleras Restrepo estampaba su rúbrica junto a la del ministro de educación, Octavio Arismendi Posada; era el decreto 1962 del 20 de noviembre de 1969, en él se establece la enseñanza media diversificada en el país. En consideración a la necesidad de atender la mayor demanda de educación media y a la necesidad de mejorar su calidad en concordancia con las modernas tendencias educativas y a los requerimientos del país, para lo cual se ha venido diseñando un plan de institutos de educación media diversificada.

La transformación social, económica y política de la nación demanda de la creación de los 19 Inem en Colombia, en las ciudades capitales de departamento y dos en la capital del país. Responde a la necesidad de establecer nuevas políticas que conduzcan a la nación a transitar en torno a los cambios mundiales y volver más eficiente el país. Entre otras, se ha tenido la asistencia técnica y financiera del Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (BIRF) y de la Agencia Internacional de Desarrollo (AID).

Las necesidades de un proyecto educativo ambicioso deben responder al contexto de la nación y el mundo. Por ello hemos creído importante revisar qué circunstancias rodeaban la creación de un proyecto innovador como el sistema Inem en Colombia.

Para la segunda mitad del siglo XX el clima internacional pedía cambios a gritos. Una vez finalizada la Segunda Guerra Mundial con los bombardeos atómicos a Hiroshima y Nagasaki, dando el triunfo de los aliados y la rendición del Imperio Japonés, se sella uno de los capítulos más grandes que la humanidad recuerde. El precio que se tuvo que pagar fue de 60 millones de muertos, cientos de miles de exiliados, los judíos sometidos a una nueva diáspora y otros tantos millones de personas con los traumas propios de la guerra. Las cosas ya no podrían seguir igual, el mundo tendría que dar un viraje.

En la Conferencia de Yalta, en 1945, se crea el mayor organismo mundial de todos los tiempos, la ONU o Naciones Unidas, y con él las misiones especializadas que buscarían mantener la paz y la seguridad internacionales, la cooperación y la amistad entre las naciones para solucionar problemas globales y servir de centro que armonice las acciones de las naciones.

En ese mismo contexto en el 10 de diciembre de 1948 se aprueba la declaración universal de los Derechos Humanos, como una asimilación de los Derechos del Hombre y del Ciudadano de 1789 (Revolución Francesa), con el firme propósito de avanzar en el logro de una sociedad más civilizada y un ambiente de fraternidad, donde se garantice las mínimas condiciones para la dignidad del ser humano.

Considerado como un triunfo femenino, el derecho al voto de la mujer en Colombia fue establecido el 25 de agosto de 1954 a través del acto legislativo No. 3 de la Asamblea Nacional Constituyente, durante el gobierno de Gustavo Rojas Pinilla. Este episodio marcó el fin de una larga lucha de las mujeres por ser reconocidas como ciudadanas y otro camino para lograr la igualdad.

En el año de 1961, el presidente John F. Kennedy creó Alianza para el Progreso, un plan de ayuda económica, política y social para la América Latina tendiente a contrarrestar los efectos que empieza a causar el reciente triunfo de la Revolución Cubana con el surgimiento de brotes de rebeldía en varios países.

En Colombia, en 1964 surgió una de las guerrillas que mayor avance tendría para lograr hacerse al poder por la vía armada, como lo fueron la Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc). Por el mismo tiempo en Santander los hermanos Vásquez Castaño, que habían visto morir a su padre a machetazos de los “pájaros”, fundan el Ejército de Liberación Nacional (ELN); con la posterior vinculación de sacerdotes, como Domingo Laín, Camilo Torres y Manuel Pérez. Se vigorizan con una estructura ideológica impulsada desde el Brasil con la Teología de la Liberación por el sacerdote Leonardo Boff, que motivó a laicos y religiosos de base a emprender un camino de rebeldía.

Con estas nuevas estructuras ideológicas, se iría sepultando el proceso de violencia que venía viviendo el país con la división entre ‘cachiporros’ y ‘chulavitas’ (liberales y conservadores) que tenían al país en un conflicto sin fin, con lo cual devienen las guerrillas izquierdistas. Los jóvenes vienen siendo cooptados ante la falta de oportunidades de formación y laborales.

Este es el sustrato que la juventud de todo un continente tiene a su alcance: la rebeldía, los movimientos opositores a la Guerra del Vietnam, el hipismo, el consumo de drogas, el auge rock, The Beatles, el Che Guevara, el comunismo internacional, el surgimiento de la píldora anticonceptiva, el sexo libre, expresiones como ‘prohibido prohibir’. Todos estos elementos buscan seducir a una juventud con ansias de experiencias colmadas de frenesí. Es el tiempo del movimiento de la contracultura que buscaba hacer oposición a los valores culturales e ideológicos establecidos por la sociedad.

La respuesta indudablemente tendría que venir de las mismas instancias gubernamentales para no repetir la historia reciente. La opción está en encaminar a los jóvenes en una vida laboral y productiva. Los diagnósticos arrojan la necesidad de implementar mano de obra calificada en el nivel técnico.

Y es ahí el momento donde se realizan los estudios pertinentes desde el sector gubernamental para crear una educación técnica que arrojará como resultado la creación de los Institutos Nacionales de Educación Media Diversificada, Inem, donde los jóvenes tengan capacidad de vincularse a la vida laboral o aspirar a una carrera universitaria.

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