En alguna oportunidad quise entrevistar en Medellín al poeta Jaime Jaramillo Escobar, me aproximé con timidez y le dije que me concediera una entrevista para un periódico de Pasto. El poeta, amablemente, pero de manera directa, contestó: “¿Y de qué vamos hablar? ¿Y para qué? Nada de lo que podamos decir es importante”. Era el año 2006 y entendí que como buen Nadaista, Jaramillo Escobar, no estaba hecho para el asunto de las entrevistas o que la misma palabra era vana, si no hacía parte de la poesía. Me tomé una fotografía con él y no insistí.
Esta nota es parte del archivo histórico de Página 10.
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