Resolver la problemática que vive el departamento de Nariño ante el recrudecimiento de la violencia y falta de control estatal en el territorio debería ser un asunto de primer nivel, y debería estar bajo la coordinación del presidente. Por esto, resulta curioso que ante la solicitud de las fuerzas vivas de la región para construir un Pacto por el Futuro de Nariño, la misma haya sido tratada como un tema menor y que se pretenda atender la crisis con unas simples acciones que en nada tienen que ver con una atención integral por parte del Estado ante la crisis social, humanitaria, económica y política.
Esta nota es parte del archivo histórico de Página 10.
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