Tita Ferro fue una persona que siempre defendió a los enfermos mentales porque los sentía como incomprendidos por una sociedad que potencia lo “normal” y lo estándar. Ella, que vivió de cerca procesos infructuosos de tratamiento en muchas personas a su alrededor, también pensaba que la medicina general avanzaba, muchas cosas avanzaban, pero el tema de la salud mental seguía detenido en el tiempo, y que cada vez había más personas que necesitaban ayuda.
Esta nota es parte del archivo histórico de Página 10.
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