Pasto, una oportunidad para vivir la ciudad

Las arterias de la ciudad sucumben ante el bullicio de cada integrante que desprevenidamente transita por cada calle y vía de Pasto. La potencialidad que poseen las faldas del Galeras no solamente refleja una vida cotidiana, a veces un tanto caótica, sino que en cada situación dependiendo del grado en cómo se lo adopte, existe una historia inspiradora que permite visibilizar a este territorio como un gran recurso de sostenibilidad ambiental, económico, turístico y artístico.

Bajo el único hecho de tomar la movilidad en la ciudad de Pasto como un proyecto simultaneo y evolutivo, bajo el entendido de que la capital nariñense cada vez más está creciendo y que las calles más comunes y tradicionales poco a poco se van tornando como un punto de referencia para poder localizar las más de 500.000 personas que diariamente respiran Sur, se pretende mostrar una perspectiva alternativa de como cientos y cientos de nariñenses aprecian y demuestran su gratitud por su tierra. No es ajeno a esta redacción encontrar las grandezas y retos que representa ser un peatón, un deportista urbano o vendedor ambulante que utiliza cada oportunidad que la ciudad le da para salir adelante.

 

Caminarte…

“Solo caminar.

La noche me invita a caminar y escribir

Las calles se han quedado solitarias para mí.

Hoy no quiero soñar, mucho menos dormir

Hoy solo quiero pasar Caminando por aquí.

Sé que me van a mirar,

Nada pueden comprender

Pero que me puede importar

Cuando solo por estas calles me he de perder.

Los pasos que son mis letras,

Este papel mi camino

Y aunque es lento mi caminar

Dejo atrás en un instante mi destino…”

 

Así comienza la narración poética y sentimental de un artista al compartir su experiencia de lo que significa transitar de forma continua y elemental todos los días por las calles de la ciudad de Pasto.  Siendo un peatón que ve más allá de un sitio a “A” a un sitio “B”, sino que ha hecho de los parques, esquinas y senderos peatonales urbanos una oportunidad laboral y un estilo de vida.

Julio Cesar Ceballos, conocido entre las tablas de teatro y entre el gremio de los artistas como “Clandestino Rueda”. Es una persona de 39 años de edad que ha dedicado gran parte de su vida a hacer de la cuentería, el teatro y las expresiones culturales un estilo de vida, y cuyos escenarios se han destacado los parques y sitios urbanos de la ciudad sorpresa.

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Con respecto a la movilidad y sostenibilidad urbana manifiesta que lo que más le gusta de Pasto es que la puede caminar, las distancias no son tan largas y le permiten realizar todas las actividades a pie. En algunos lugares los andenes son pequeños angostos y a veces no permiten tener una amplia comodidad. Considera que los parques en donde se vislumbran espacios verdes son indispensables para conectarse con lo ecológico y sano de la ciudad.

En su perspectiva cuando las personas caminan pueden observar la ciudad como es, la mejor forma de conocer una ciudad es caminándola, por todos su lugares. Los peatones urbanos representan un papel muy importante ya que encontrarse en un andén permite la socialización, el intercambio de palabras y gestos, lo que a su manera se resume:  “sal a caminar nunca sabes lo que te puedes encontrar”.

Decide a caminar con conciencia ya que con cada paso va de frente hacia su futuro, en bus, carro o moto no se siente lo que es vivir la ciudad.

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Se siente convencido de que las zonas públicas de la ciudad son potenciales de escenarios artísticos y pedagógicos ya que los semáforos, los parques, las plazas y los andenes son vitrinas abiertas para los artistas, músicos, danzantes, plásticos, teatreros, cuenteros.

Actualmente es gestor y líder del proyecto cultural que radica especialmente en realizar cada jueves en la noche  un acto de cuentería de aproximadamente una hora en el parque de la Aurora, aprovechando espacios como este para unir familias y amigos a través de historias y narraciones. El mensaje claro que entrega a todos los lectores es que busquen sus momentos, que disfruten caminar, encontrarse con el otro y aprovechar de esta manera la gran ciudad que se tiene.

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Grupos cívicos… resultados urbanos

Hace poco más de 5 de años en la ciudad de Pasto se han venido visibilizando movimientos alternativos  apoyados en la convicción misma de generar cambios ecológicos que de alguna manera involucre la cotidianidad de sus ciudadanos. Las aceptaciones de estos nuevos fenómenos sociales  han sido ostensibles. Es clara su influencia en los diferentes eventos que convocan cada año ya que son cientos las personas que asisten y reivindican la necesidad de generar un ciudad que respira cultura ciudadana, llevando al espectador a ser autor de una nueva tendencia. En redes sociales como twitter y Facebook sus seguidores alcanzan más de 4 dígitos en cifras y a través de la fotografía y los videos han generado que entidades privadas y gubernamentales apoyen cada convicción propuesta.

Algunos de los colectivos abonados a esta causa se pueden identificar con actividades usuales que realiza cada persona pero que en conjunto forman un gran sentido humano. Dentro de este margen en la ciudad de Pasto se observan: ciclistas urbanos, ciclistas rurales, senderistas, artistas y cuenteros.

 

Los tacones y la bici si combinan…

Nancy Yaneth Lasso Estupiñan es una mujer apasionada por los deportes de gran reto, hace poco más de un año su vida cargada de viajes en bicicleta a través de las “trochas” que se derivan de muchos de los corregimientos del Municipio de Pasto, tomó un rumbo de amor tras la llegada de su hija Sofía.  Esta abogada forma parte del colectivo denominado “Mujeres en Bici Pasto”, una nueva perspectiva femenina que demuestra como la bicicleta hoy por hoy se refleja como el empoderamiento de la mujer en los sitios urbanos de la capital nariñense. Ella en compañía de Adriana Paredes, Yamile Ortiz, María Alejandra Arias, Eliana Muñoz y Paola Trujillo han logrado reunir cada año a más de 200 mujeres para que pedaleen en sus bicicletas por las principales calles, todas féminas siempre esbeltas y bellas.

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 De derecha a izquierda: María Alejandra Arias, Eliana Muñoz, Adriana Paredes,Nacy Lasso,  Yamile Ortiz.

Este colectivo nació a partir de la idea de hacer algo diferente y único en Pasto, conmemorando eldía internacional de la mujer, pedaleando por la ciudad y haciendo ver a toda la comunidad que se puede usar la bici a diario y con cualquier tipo de ropa.

Su propósito principal es hacer de la bicicleta un medio de transporte apto para desplazarse a los lugares de estudio y trabajo, creando conciencia de que en las calles es posible que transiten todo tipo de vehículos y a su vez es viable resaltar los buenos hábitos que generan el cuidado del planeta a las nuevas generaciones y sobre todo de crear cultura entre la comunidad.

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Conmemoración día de la mujer. Marzo de 2015

 Además de la rodada realizada en el mes de marzo este colectivo lleva a cabo muchas actividades urbanas. En el mes de abril celebran el día de los niños en un ciclopaseo infantil, en los subsiguientes meses realizan pequeñas salidas al interior de la ciudad, y en el mes de septiembre como preámbulo al día de amor y amistad lanzan en redes sociales el concurso de fotografía “Amistocletas con o sin derechos” donde a través de este medio visual pretenden resaltar el amor en pareja como un todo con el deporte.

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Campaña publicitaria 2015

En cuanto a temas tan cruciales para este medio de transporte alternativo, la movilidad es crucial. Según su vocera el colectivo apoya totalmente las ideas y todos los proyectos que fomenten este tipo de vida. Se estima que se está cruzando una etapa decisiva en el planeta, los cambios climáticos son cada vez más bruscos y si una familia, una persona decide guardar su vehículo y sacar su bici y simplemente caminarse ayuda de gran forma al medio ambiente, creando automáticamente un tránsito amigable con lo verde que rodea la ciudad.

Este movimiento de logo rosa ha generado un impacto significativo para muchas mujeres que desean cuidar de su ciudad y movilizarse de manera rápida, entre ellas las estudiantes universitarias, madres, deportistas y trabajadoras independientes. Es tal su influencia positiva que varias empresas locales y nacionales han patrocinado cada uno de sus eventos.

El mejor consejo que brindan a todos los lectores es que empiecen a desempolvar las bicis de los garajes y terrazas, ya que es un instrumento fascinante, siendo un medio de transporte que se puede utilizar diariamente. Nancy relata convencida, de que la bicicleta lleva a lugares espectaculares, los amigos que  se hacen en las salidas son amistades únicas, la salud mejora y la actitud positiva se demuestra.

 

..Nos vamos de trocha

Bajo ninguna circunstancia se puede desconocer la enorme ventaja que posee el Municipio de Pasto, enfocándose principalmente en lo verde de cada uno de los 17 corregimientos que lo conforman, siendo un territorio apto para realizar turismo comunitario, rural y gastronómico, atrayendo no solamente a la comunidad propia de la región sino también a turistas nacionales y extranjeros.

Aprovechando cada una de sus “trochas” o rutas improvisadas que ha creado la comunidad a través de los años, muchos colectivos cívicos han tomado estos caminos como planes de guía y aventura a realizarse los fines de semana. En efecto, este ejercicio casi aventurero resalta la importancia de tomar los factores naturales que rodea a la ciudad como un modo de desintoxicar el cuerpo y el espíritu de la rutina semanal, donde se participa y une activamente la familia y los amigos.

Fredy  López Torres es un pastuso que diariamente se moviliza en su bicicleta montañera hacia su trabajo, realizando sus funciones como Tecnólogo en Gestión Documental. Como muchos de los lectores, Fredy cumple horarios de oficina, toma descansos de vez en cuando y asimila de lunes a viernes una rutina laboral ordinaria. Sin embargo, los fines de semana hace de su bicicleta algo más que un transporte urbano.

 

De manera casi ingenua y desprevenida en pocos meses creó un movimiento rural que ha movido masas en procura de generar espacios de diversidad y respeto por el medio ambiente.

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“Trochas Pasto” es un colectivo que nació a finales del 2012, en el que por supuesto según su fundador no fue nada planeado. Desde siempre gustaba de la fotografía y para obtener buenas tomas salía en su bicicleta a hacer recorridos por algunos corregimientos de Pasto, mismas que subía frecuentemente en su perfil de Facebook.

Con el tiempo las personas empezaron a preguntar por los lugares donde se tomaban las fotos y sugiriendo a través de mensajes públicos e inbox que se realizan ciclopaseos. En las primeras salidas se reunían muy pocas personas, pero poco a poco las rutas se hicieron más populares y el voz a voz se intensifico entre todos sus amigos. En la actualidad en cada plan rural salen un promedio de 70 personas, en las caminatas caninas salen en promedio 200 personas.

Hoy por el hoy el perfil de Facebook de este colectivo suma 11.5000 seguidores. Su nombre “Trochas Pasto”, resalta senderos de antiguos guerreros indígenas donde los caminos destapados ponen aprueba el coraje de los ciclistas, viviendo inolvidables experiencias alrededor de la ciudad de Pasto.

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Fredy relata que se tiene identificado más de 100 senderos para caminar y hacer ciclo-montañismo. Alguno de estos son: La trocha del Barbero, El Caracolito, La Piedra del Mono, Pueblo Viejo, La Caldera, El Tambillo, La Colina de Los Búfalos, La Trocha del Carpintero, La Vuelta de la Cebolla, entre otras.

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 Su pasión por incentivar salidas eco – turísticas radica en generar una cultura ciudadana, ecológica, deportiva y familiar teniendo en cuenta además que el municipio de Pasto es un lugar privilegiado para el ecoturismo, ya que según su experiencia a través del colectivo se trata de incrementar de manera positiva el sentido de pertenencia por la zona rural de la ciudad dando a conocer los puntos turísticos y estratégicos.

 

Como grandes resultados se ha tenido la visita de personas de otras ciudades y países que se quedan maravillados por el verde de todos los colores que nos rodean. El turismo que se practica es  de carácter social, sin ningún ánimo de lucro particular con el único objetivo  de ayudar a las personas de cada corregimiento ofreciendo y vendiendo sus productos típicos.

Con entusiasmo Fredy comenta que una ciudadana de Nueva Zelanda, pasó por Pasto por unos pocos días. Salió con el colectivo a una rodada y se enamoró de los paisajes nariñenses, con tal gran impacto que fue posible conseguirle una bicicleta y  que prolongó su estancia por 3 meses. “Ella es la mejor embajadora de Pasto en Europa”.

 

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El objetivo principal de estas rutas ecológicas es generar ambientes pacíficos donde las zonas  rurales  se conectan y visibilizan con la urbe.  A parte de conocer cada sendero y corregimiento de Pasto se trata de que los participantes adopten estilos de vida saludables, intensificando  la idea que los buenos hábitos físicos de los padres son un ejemplo a seguir para los hijos. “La excusa de muchas familias para no hacer turismo es por lo general el factor económico y les hemos demostrado que lo pueden hacer de manera muy barata y hasta gratis” señala Fredy.

 

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Y es que la ciudad de Pasto alberga en cada calle y cuadra una cultura sostenible, un asfalta que alberga historias y unos autores sorprendentes. 

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