Lo sucedido con el beodo senador del Pacto Histórico, Alex Flórez, no puede caer en críticas personales o en defensa de que un traguito se lo toma cualquiera. Si bien el congresista salió a ofrecer excusas y a decir que tiene problemas serios con el alcohol; seguramente por recomendación de sus asesores de comunicaciones, no es suficiente esa justificación. Considero que ese vergonzoso comportamiento debe reflexionarse más allá, desde lo político, incluso con un alto grado de responsabilidad del presidente Petro.
Esta nota es parte del archivo histórico de Página 10.
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