Potrerillo no es una plaza: es la decisión estratégica que le falta a Nariño

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Si sigue leyendo, entenderá por qué el mercado El Potrerillo no es un problema urbano más, sino una de las decisiones estratégicas más importantes que hoy tiene pendiente Nariño. Y por qué, si no se actúa ahora, seguiremos administrando precariedad en lugar de construir futuro.

Semana Santa suele invitar al recogimiento. Pero también es un buen momento para mirar con más honestidad lo que está frente a nosotros. Potrerillo está siempre lleno, siempre activo, siempre indispensable… y, aun así, sigue fuera de las prioridades reales.

Lo que ocurre allí no es menor. En 4.5 hectáreas, con 52 sectores y cerca de 2.485 puestos, circulan diariamente unas 12.000 personas y 400 vehículos. No es una plaza de mercado en el sentido tradicional: es, en la práctica, una central de abastos que nunca fue diseñada como tal. Funciona, produce y abastece… pero lo hace sin estructura, sin respaldo y sin planificación.

Fuente: ONU-Hábitat, Alcaldía de Pasto.

Potrerillo es economía real. Cerca de 5.000 comerciantes —el 64% mujeres— sostienen un modelo de autoempleo que no aparece en los discursos sofisticados, pero que mantiene viva la ciudad. No hay narrativa épica ni innovación de laboratorio: hay madrugadas, redes de confianza y una persistencia que ha reemplazado lo que debería haber sido política pública.

Pero hay algo más profundo que suele pasar desapercibido: Potrerillo es también seguridad y soberanía alimentaria. No solo para Pasto, sino para buena parte del suroccidente colombiano. Por sus pasillos circulan productos que vienen desde el Pacífico, atraviesan los Andes y se conectan incluso con dinámicas productivas del Amazonas. Es un nodo donde convergen territorios, climas y economías diversas.

Dicho de otra forma: lo que ocurre en Potrerillo no se queda en Potrerillo.
Potenciar este mercado es fortalecer toda la cadena productiva departamental, desde el pequeño productor rural hasta el comerciante urbano. Es asegurar abastecimiento, estabilizar precios y sostener circuitos económicos que no dependen de grandes intermediarios.

Podría decirse que Potrerillo es un sistema que sostiene la ciudad todos los días, pero que ha sido dejado a su suerte. Y cuando un sistema así empieza a tensarse, no lo hace en silencio. Las grietas están ahí: inundaciones por la quebrada Guachucal, infraestructura precaria, presión sobre el espacio público y problemas sociales acumulados. Durante años se han tratado como asuntos aislados. Pero no lo son. Son síntomas de un mismo problema: la ausencia de una visión territorial integral. Cuando el Estado no planifica, el territorio resuelve. Pero esa resolución, sin inversión estructural, queda atrapada en la precariedad. Lo que parece resiliencia puede ser, en realidad, abandono administrado.

Y sin embargo, algo se está moviendo.

La propuesta “Trueque”, impulsada por Mónica Manduby en articulación con la Universidad San Martín y CESMAG, busca resignificar Potrerillo desde su valor económico y cultural. La Mesa Territorial Potrerillo, con la Fundación Suyusama, ONU-Hábitat y múltiples actores, están buscando fortalecer la gobernanza, es decir, la posibilidad de tomar decisiones colectivas sobre el territorio.

A esto se suma una iniciativa que, aunque pueda parecer pequeña, es profundamente significativa: este sábado santo, 4 de abril, en el sector adoquines, los chefs David Kock y Rocío Hidalgo invitan a la ciudadanía a vivir el mercado de otra manera, a través de una experiencia gastronómica de alto nivel. No es solo comida: es una forma de decir que Potrerillo también puede ser orgullo, calidad y encuentro.

Todas estas acciones tienen algo en común: visibilizan lo que siempre ha estado ahí.

Pero aquí está el punto crítico: visibilizar no es suficiente para transformar. El problema de Potrerillo no es la falta de iniciativas. Es la falta de un proyecto común que las articule y las escale.

Y ahí es donde la responsabilidad política es inevitable. Los nuevos representantes a la Cámara por Nariño (Erick Velasco, Rosita Guevara, Alejandra Benavides, Camilo Pantoja, Cristian Palacios y Óscar Benavides) tienen hoy la posibilidad de hacer algo que en Nariño pocas veces logramos: actuar de manera coordinada en torno a una prioridad estratégica. Otros departamentos lo hacen. Definen un proyecto, lo posicionan en el Plan Nacional de Desarrollo, comprometen recursos del presupuesto nacional y hacen seguimiento a la ejecución.

La propuesta es clara: una Operación Urbana Integral para Potrerillo.
No una obra puntual. No un contrato. Una estrategia de largo plazo que articule infraestructura, economía, espacio público, gestión del riesgo y gobernanza. Se necesita decisión política en el nivel donde se definen las grandes apuestas del país. Y ahí el papel de los congresistas es insustituible. No como espectadores, sino como articuladores de una iniciativa común por Nariño.

Porque intervenir Potrerillo no es “mejorar una plaza”.
Es fortalecer uno de los principales nodos del sistema alimentario del suroccidente colombiano.
Es apostarle al empleo digno.
Es ordenar el territorio en torno al agua.
Es, en últimas, asumir que el desarrollo de la economía popular, en articulación con toda la cadena productiva agroindustrial, es clave para fortalecer la generación de riqueza en el departamento.

Piense en esto: una mujer que lleva cuarenta años trabajando en la plaza ha sobrevivido a inundaciones, crisis económicas, cambios de gobierno y una pandemia. Lo único que no ha tenido es un entorno que le permita crecer sin precariedad. Esa historia no es excepcional. Es estructural.

Coletilla: Si están interesados en asistir, este sábado santo, 4 de abril, en el sector adoquines del mercado El Potrerillo, los chefs David Kock y Rocío Hidalgo ofrecerán una experiencia gastronómica que pone en valor los productos y la cultura del territorio.
Quienes deseen participar pueden hacer su reserva al WhatsApp 315 577 3165.

Porque a veces, las transformaciones estructurales empiezan así: sentándose a la mesa y decidiendo, colectivamente, que ese lugar sí importa.

Esta columna también puede escucharse en el siguiente enlace:  https://on.soundcloud.com/Gd6KeqH9LMpp5UCOb8

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