Prácticas en la convivencia mejorarían relaciones familiares en aislamiento

Apoyar las relaciones receptivas de los niños y adultos, fortalecer habilidades básicas como la comunicación y reducir las fuentes de estrés, son algunos de los elementos más importantes para el buen desarrollo familiar en la convivencia y crianza en medio de la situación actual de pandemia.

“Estos aspectos buscan que las relaciones familiares sean más democráticas, y que en ellas participen los niños activamente en las decisiones que se deben tomar. También busca generar armonía entre los individuos, con sus actividades, el medio que los rodea y las circunstancias por las que atraviesan”.

Así lo señala Nubia Patricia Farías, docente de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), quien asegura que el aislamiento preventivo voluntario puede ser una oportunidad para el reencuentro familiar.

Destaca además que para entender y aplicar eficazmente estos elementos, las familias deben tener claro cuáles son sus funciones, las cuales se pueden clasificar en dos grandes grupos: la protección y el cuidado, y la socialización y educación.

En el primero se busca garantizar el bienestar en todo aspecto de los individuos, mientras que en el segundo se busca formarlos en el correcto manejo de las relaciones sociales, pero al mismo tiempo enseñar y hacer cumplir normas de conducta para garantizar el cuidado y promover el desarrollo de habilidades útiles para la sociedad.

Importancia de los roles familiares

Otro aspecto importante que se debe tener en cuenta es la organización de las interacciones, entre las cuales el orden, los proyectos y los planes, son la base de una familia tranquila y equilibrada.

De esa base se desprende una serie de complementos, como los roles, en los cuales cada quien desempeña una actividad específica según la tarea que se necesite desarrollar y que se ajusta a la dinámica de la familia.

También están las reglas o normas (que buscan que la convivencia sea lo más tolerable posible); los límites y las alianzas; los mitos (que buscan dar una identidad histórica a la familia y así mantener un estatus y una manera de ser frente a la sociedad); las creencias y las narrativas familiares (reviven y promueven las costumbres de los antepasados).

Comunicación, un elemento vital

Según la profesora Farías, la comunicación es otra herramienta importante en el desarrollo de una familia, pues es un elemento facilitador del funcionamiento familiar del cual todos los individuos pueden hacer uso, pero con límites.

Por eso recomienda algunas prácticas que se pueden hacer en casa y que contribuyen a mejorar la comunicación en época de pandemia, como trabajar horas estrictas, dedicar horas específicas al cuidado del hogar y establecer un horario para conversar en familia acerca del día y de las situaciones cotidianas.

La profesora concluye que dentro de las familias, la comunicación no solo es verbal sino que se compone de una serie de elementos apoyados por los órganos de los sentidos que buscan la misma finalidad, transmitir emociones y mensajes, por eso, desde una caricia hasta un gesto son un claro ejemplo de ello y son demostraciones que pueden fortalecer esos lazos y procesos comunicativos.

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