Una tarea urgente.

Por: Camilo Cuellar Melo.

El comentarista nariñense Ignacio Coral Quintero, en carta dirigida al senador Gustavo Bolívar, hace énfasis en algo que éste, y el mismo candidato presidencial Gustavo Petro, han expresado, hasta ahora de manera tangencial: Cómo ganar para Colombia Humana las mayorías en el Congreso de la Republica, requisito indispensable para el éxito del nuevo Gobierno.

Ni Petro ni Bolívar han planteado, hasta ahora, estrategia alguna para lograr ese objetivo, solamente han dicho que es fundamental lograrlo, porque de nada serviría ganar la Presidencia si no se logra, simultáneamente, las mayorías en el Congreso.

Analizando la historia de lo que han sido los gobiernos con minorías en el Congreso, no hay duda alguna de que a Petro le será muy difícil tener éxito en el Gobierno, sin recurrir a la consabida mermelada. Y no será fácil lograr ese objetivo. Pero para ello, no es suficiente plantearlo, sino explorar posibles soluciones, a sabiendas de que es posible gobernar un Municipio, o un Departamento, con minorías en el Concejo o en la Asamblea, pero jamás el país, con minorías en el Congreso.

Desde antes de la Constitución del 91, lo que le sucediera a Luis Carlos Galán nos enseña de que realmente este es un verdadero nudo gordiano. En efecto, el líder del Nuevo Liberalismo, al perder las elecciones parlamentarias de Marzo terminaba perdiendo su elección presidencial. De nada servía el espectáculo de las plazas colmadas por colombianos que aclamaban a Galán en pueblos y ciudades, pues llegada la hora de las elecciones parlamentarias solamente en Bogotá, donde él encabezaba la lista al Senado tenía éxito el Nuevo Liberalismo. La excepción era Rodrigo Lara Bonilla en el Huila, porque su liderazgo era muy grande. Y no obstante ser un orador fantástico, lograba su elección con el último residuo.

En las elecciones de 2018, el mismo día en que Petro y el hoy Gobernador del Magdalena, Carlos Caicedo, decidieron la consulta presidencial, se eligió el Congreso de la República. Y al paso que Petro obtuvo mas de 3 millones de votos, la lista de la Colombia Humana apenas superó el umbral, con la elección de 3 senadores. Esto nos muestra la gran dificultad que el candidato presidencial tiene para comunicar a la lista de Congreso su favoritismo, su popularidad. Si el mismo día y en el mismo momento en el que el elector acude a la urna para votar la consulta, no es posible lograr el milagro deseado de obtener la misma votación del líder, con mayor razón lo será, si las elecciones de Presidencia y Congreso tienen que realizarse en fechas separadas como lo manda la Constitución.

Hace apenas algunos años, el admirado maestro Antanas Mockus quiso que al Congreso de Colombia se postularan distinguidos intelectuales, muy reconocidos por el país en las diferentes disciplinas que les son propias. Recurrió el Dr. Mockus a un verdadero espectáculo: hacer que sus prestigiosos candidatos, para lograr popularidad electoral, se tendieran en las cebras de lugares estratégicos en las calles de Bogotá. Causaba hilaridad semejante espectáculo, y ninguno de los brillantes intelectuales fue elegido al Congreso de la República.

Hago estas respetuosas consideraciones para convocar una gran reflexión nacional, que nos permita a los colombianos superar aquella frase tan trillada de los políticos tradicionales: los votos no se pesan, se cuentan.

No hay duda alguna de que recuperar el Congreso de la República es una empresa urgente, pero difícil y, que mientras no lo logremos, la democracia colombiana seguirá estando herida de muerte.

Por otra parte, el propósito laudable de las listas cerradas seguirá siendo otra de las grandes frustraciones de la política colombiana, pues mientras no haya partidos seriamente organizados, donde la democracia interna sea una realidad, las listas cerradas las harán los conventículos o los bolígrafos.

Estas breves reflexiones para todos los colombianos, pero en especial para quienes apoyamos la Colombia Humana.

Comentarios

Comentarios