Hay una gran diferencia entre dos campeonas olímpicas colombianas, ‘Diosas de ébano’, por demás carismáticas: María Isabel Urrutia y Catherine Ibargüen (CI). Ambas alcanzaron el máximo logro deportivo al cual puede aspirar un deportista, el oro olímpico. Las dos nacieron y se hicieron en el atletismo, pero María Isabel migraría a las pesas, deporte con el que le dio a Colombia una de las satisfacciones más inolvidables y significativas: el primer título olímpico de la historia. Después de “Cochise”, fue el otro punto de quiebre.
Esta nota es parte del archivo histórico de Página 10.
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