Del vapor al microchip -La Neo Revolución Industrial-

Dos gigantes de la economía mundial se enfrentan por la producción de microchips, elementos básicos para el desarrollo tecnológico. Estados Unidos y China libran una batalla por ganar aliados que les permitan acceder a zonas geográficas donde se encuentran las denominadas tierras raras, depositarias de minerales propicios para la fabricación de microprocesadores.
A pesar de que es en Taiwán o en Corea del Sur donde se concentra el 85 por ciento de la producción de los chips considerados de vanguardia, es en China donde se concentra el 90 por ciento de las tierras raras y en ellas los minerales básicos y necesarios para la producción de microprocesadores.
De acuerdo a estudiosos y especialistas, montar una de estas fábricas no es fácil ni sencillo por las implicaciones que implica su montaje y funcionamiento. Los altos costos, lo riesgos y los escasos insumos no permiten ni facilitan el montaje de empresas de este tipo en el mundo.
En esta disputa de los dos gigantes, la escasez de minerales, las insuficientes industrias y la demanda permanente por elementos tecnológicos ha llevado a una crisis de proporciones insospechadas que ya empieza a sentirse en gran parte del mundo. Una de las afectadas es la industria automotriz que requiere de microprocesadores para la fabricación de las diferentes partes que requieren de tecnología avanzada. Ya se reporta escasez de automóviles y los precios están llegando a su más alto nivel de las últimas décadas. Autos de segunda y nuevos sufren el mismo fenómeno de oferta y demanda que incide en el alza de los precios.
Pero esa no es la única rama de la economía que se ve afectada. Tabletas, computadores, celulares, procesadores y todo aquello que implique nueva tecnología padece el mismo fenómeno que con los días tiende a agravarse. Todo indica que los microchips son el nuevo petróleo del mundo que mueve industrias, empresas, fábricas y comercio en general.
Las regiones que cuentan con tierras raras tienen las más claras posibilidades de mantener sus economías intactas y con clara tendencia a mejorar sus índices. Ya no es el petróleo ni los productos agrícolas, son los minerales raros los llamados a ser el detonante de las nuevas potencias económicas del orbe.
Al generarse esta crisis de microprocesadores y el dominio de las regiones donde se encuentran la tierra rara, las grandes potencias posan sus ojos y su interés en ellas. La guerra que se avecina ya no será por petróleo, se centrará en los minerales que permiten la producción de chips de ultima tecnología.
La gran demanda de tecnología, producto de los cambios en los estilos de trabajo, que cada vez depende más de la industria estadounidense y china está llevando a una gran tensión que en cualquier momento puede resultar en un enfrentamiento bélico de grandes proporciones o la creación de nuevas formas de pugna que se harán visibles en desabastecimiento de productos básicos para las economías regionales. Los grandes buques requieren de microprocesadores para su funcionamiento, sin ellos serán una simple balsa sin incidencia alguna en la economía mundial.
El microprocesador es en estos momentos un elemento indispensable para el movimiento de la economía mundial. Se considera que el año 2022 será un año de grandes crisis, desde el papel hasta el procesador más desarrollado se verá afectado por la falta de materia prima y deterioro de los ya existentes.
Los cambios laborales, producto de la pandemia forzaron a una superproducción de microprocesadores, agotando o disminuyendo material y minerales indispensables para su producción. En todos los hogares del mundo se requirió de uno o dos computadores, de tabletas, de celulares de alta gama y eso llevó a una crisis que apenas empezamos a sentir y entender.
La pregunta que nos podemos formular a estas horas del partido es cuál será el papel que jugarán las economías locales y regionales. ¿Un país como Colombia está preparado para afrontar esta grave crisis mundial? ¿Las economías locales están competentes para prever escasez de insumos, productos y mercancías de uso cotidiano?
Nuestros candidatos deben abordar temas como este, que como un gran iceberg nos está llegando silencioso pero inexorable. El nuevo petróleo del mundo, los microprocesadores, mueven la economía mundial. Son parte de toda nuestra cotidianidad y, quizá, más grave que esta pandemia será esa crisis y su consecuente ola de acaparamiento, desabastecimiento, hambre, desempleo e incremento de miseria.

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