Libro de cuentos y minicuentos “Contra el destino nadie la talla” de Oscar Seidel, publicado en Amazon.

PRÓLOGO      

El escritor Oscar Seidel es de los pocos cuentistas del Pacifico que con bastante intensidad ha narrado la vida de los habitantes del litoral. De sus vivencias de la niñez y de la juventud en Tumaco, su pueblo natal, y de la Oralidad trietnica que escuchó, logró relatar historias reales y fantásticas en una serie de cuentos largos, breves y minicuentos, sobre el drama, la desolación y el olvido de estos seres de su región.

Un título bien traído para unos 28 cuentos largos, 09 breves, y 37 minicuentos que se presentan de manera condensada de acontecimientos inventados, realistas o fantasiosos, pero todos ellos creados con agudeza y gracia, a lo largo de un libro de 103 páginas.

Los Cuentos se enmarcan en la cotidianidad, aquel carácter repetitivo que hace que muchos seres humanos, enemigos de la vida común, conviertan sus existencias en un lugar de confrontaciones próximas a cualquier neurosis callejera, como lo narra en «Contra el Destino nadie la talla». Los cuentos parten de un acto de ficción, que, por estar escritos de manera argumental y sencilla, despiertan una reacción emocional en el lector, al punto que mentalmente vuelve a recrear las situaciones vividas.

En el cuento «El licor hace bailar», recrea un personaje grato a la memoria como es Johnny Walker con su sombrero y bastón, a quien hace bajar de su viñeta de papel adherida a la botella de Whisky, para conminar al corroncho Daza. Y remata con el símil anterior, al pretender que el volcán Galeras erupcionara ante la ebriedad de un paisano que no soltaba la botella de aguardiente. Narración imaginativa en grado singular, porque rescata de una imagen una acción inesperada llena de sorpresa y verosimilitud.  Otras veces, es la fantasía que recrea un mundo prolijo de poderes para mitigar retrasos mentales, cuyo crecimiento natural se trastoca por la falta de sueño, y crea extrañas reacciones que entorpecen el ritmo y tono de su estirpe, como lo narra el autor en «No podía dormir».

Los cuentos breves, según se sabe son conocimientos que se transmiten en detalle, respecto a cortos hechos: como el cuento, también busca un mayor impacto en menos palabras, donde los acontecimientos se suceden alrededor de un personaje que genera identidad. De allí que en sus cuentos breves «Está pesado el ambiente», «Si no hubiese apretado el gatillo”, “El silencio de la selva» y «Con señas» los personajes son identificables con características propias.

Los Minicuentos, otro género literario que maneja con propiedad el autor, narran en pocas palabras sucesos de Historia Universal; Boleros; El Puerto de Buenavista; Superhéroes; del Alma; Abogados, y Sueltos.

Invito a los lectores a ser parte de estas historias.

Por Moro Manzi

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