Terrorismo en el Piedemonte Costero de Nariño.

Fotografía: Javier Delgado Fierro

Por: Javier Delgado Fierro

 

Voladuras de torres de energía  y del oleoducto transandino, se presentaron la noche anterior en Ricaurte.

A esta hora se lleva a cabo un Consejo de Seguridad  en el Municipio de Ricaurte, donde el punto álgido son  los atentados contra la infraestructura petrolera y eléctrica presentados la noche del miércoles en el municipio de Ricaurte.

Funcionarios de la Alcaldía de Ricaurte, en horas de la mañana hicieron  un balance de lo sucedido, concluyendo la voladura del Oleoducto Transandino en dos sectores: Pilispí y Carrizal; como también, el derribamiento de dos torres de energía que abastecen al Piedemonte y municipios costeros del departamento de Nariño. Despues de 22 horas, fue restablecido el fluido eléctrico en el municipio de Mallama y  parte de Ricaurte, quedando la costa a la espera del arreglo de las torres que tardara de tres a cinco días, debido a que estas  se encuentran a una distancia considerada con respecto a la carretera y sobre todo, se debe realizar una inspección por parte de la fuerza pública para garantizar la entrada a  los operarios encargados de realizar los trabajos.

 

 

La noche anterior, los habitantes de Ricaurte estuvieron llenos de pánico e incertidumbre debido a los hechos terroristas que se presentaron simultáneamente, actos que no se vivían desde hace más de un año. Con la voladura del oleoducto fueron afectadas varias familias, quemando  cultivos por las llamas que rápidamente se propagaron y,  el acueducto en el  sector de El Carrizal, debido a que el crudo contamino las fuentes de agua que abastece a estos sectores. Por otra parte, el daño ecológico que se ha presentado es de grandes magnitudes, ocasionado la muerte de peces del rio Güiza, afluente del rio Mira, que abastece de agua al municipio de Tumaco.

 

Al sitio llegaron operarios de Ecopetrol, quienes no pudieron ingresar hasta el punto del atentado donde se realizará la reparación del oleoducto; debido a que la comunidad no está de acuerdo que no haya una reparación directa a las familias afectadas; hecho que se repetido en tres ocasiones, donde en el mismo sitio ha sido “volado” el oleoducto causando daños y destrozos a un igual número de familias, y es el momento en que no han recibido un solo peso por la reparación de lo causado. Líderes comunitarios del sector, afirman que dicha empresa, “solo llega con promesas, hacen firmar documentos y después se olvidan; siendo esta la tercera vez, y nunca han recibido una ayuda ni se preocupan por el medio ambiente”. Por esta razón, esperan a una delegación de la empresa Ecopetrol con poder decisorio para que los compromisos no queden solo en papeles, recorriendo los sectores, solo  cuando se presente una emergencia de esta magnitud. Por otra parte, Eder Burgos Moreano, alcalde del municipio dijo que “la inversión de Ecopetrol en el sector ha sido casi nula, y los recursos que percibe el municipio es muy poco, siendo la hora que no se han girado esos recurso”.  Es importante recordar que en la vereda de san Pablo, por donde pasa el oleoducto transandino, existe una amenaza latente con el deslizamiento de tierra, llevándose al oleoducto y  donde suceda esto, la  catástrofe  será de gran magnitud; sin que la empresa se pronuncie al respecto.

 

Se espera llegar a un acuerdo entre las partes para agilizar las labores y así normalizar el bombeo de crudo, desde Orito en el Putumayo, hasta el puerto de Tumaco.

 

Se presume que los actos terroristas son retaliaciones por parte de los grupos armados que operan en la región, según hicieron conocer fuentes castrenses.

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