Trilogía de la Fundación o ciclo de Trántor- Reseña

 

 (Fundación, Fundación e Imperio y Segunda Fundación)  (ISAAC ASIMOV)

¿Llegará la civilización humana a trascender los límites del planeta Tierra para expandirse algún día por la galaxia?

Aunque de momento es todavía inverosímil que logremos sobrevivir a nuestro declive en un planeta que agoniza como resultado de la civilización, Isaac Asimov, allá por los años cuarenta y cincuenta, a la par de otros pioneros de la ciencia ficción de la época, quiso dar una respuesta favorable al interrogante planteado e inspirándose directamente en la historia de nuestro pasado, tomando como referente la “Ascensión y caída del Imperio Romano” de Edward Gibbon, creó un Imperio Galáctico que en un remotísimo futuro, abarca millones de mundos por los cuales la humanidad se ha diseminado.

En apariencia ese súper estado galáctico organizado en forma de imperio representa el cenit de las estructuras político administrativas perfeccionadas por el hombre a lo largo de milenios, pero en realidad ha llegado a un punto en el que se ha estancado: existe un conformismo general con la situación actual de la cultura y la ciencia, de manera tal que ya no se presentan avances o innovaciones en ningún campo, la burocracia ha minado las instituciones estatales y hay múltiples rivalidades e intrigas entre gobernantes de todos los niveles; ese inmovilismo en resumidas cuentas ha sentado la premisa de que la sociedad humana ha hecho ya todo lo que debía hacerse para el bien individual y colectivo.

En medio del ambiente descrito, solamente un psicólogo y matemático genial ha logrado darse cuenta de las fragilidades del imperio y de su capital Trántor. Esa mente brillante es Hari Seldon quien ha desarrollado una nueva rama del conocimiento denominada Psicohistoria, ciencia estadística aplicable a grandes masas humanas con el fin de predecir cuál será su comportamiento ante determinados estímulos sociales y económicos.

Con fundamento en sus estudios psicohistóricos del imperio, Hari Seldon consigue anticipar que el superestado se encuentra al borde de su derrumbamiento, pronosticando que le restan no más de quinientos años de existencia, luego de los cuales vendrá una era de barbarie y caos que durará treinta mil años.

Para reducir al mínimo las consecuencias de la caída del imperio Hari Seldon y el grupo de científicos que lidera planean dedicar sus vidas a compilar y salvaguardar el conocimiento humano en una gran Enciclopedia Galáctica, mediante el establecimiento de dos fundaciones en planetas ubicados en extremos opuestos de la galaxia, de cuyo trabajo y esfuerzo habrá de levantarse un segundo y más poderoso imperio galáctico.

La primera novela de la trilogía, denominada Fundación, gira entorno de la trama central expuesta y se divide en cinco relatos breves: Los Psicohistoriadores, Los Enciclopedistas, Los Alcaldes, Los Comerciantes y Los Príncipes Comerciantes. A través de tales relatos, relacionados unos con otros, el autor describe con la aplicación de un fantástico historiador, la evolución de la Primera Fundación que se establece en el Planeta Términus, detallando a la par de su progreso, basado en el dominio de la energía atómica, las crisis sucesivas que la llevan a la consolidación social, cultural, económica, política y tecnológica, como germen del nuevo impero que habrá de sobrevenir.

La Segunda novela, Fundación e Imperio, se ocupa del inevitable encuentro de dos civilizaciones: la primera representada por los restos del primer imperio, decadente pero todavía muy poderoso y, la segunda, que no es otra que la Primera Fundación en pleno auge y expansión de su dominio comercial y militar por la galaxia.

Superado el problema que supone el enfrentamiento de los dos superestados, pese al éxito de la Fundación, se colige que ésta estructura político administrativa, al igual que su predecesora, se ha estancado y adolece de los mimos males que enfrentó el imperio en su decadencia, siendo inminente, según los Psicohistoriadores una nueva crisis de Seldon; es decir el advenimiento de uno de los tantos conflictos sociales, económicos y militares pronosticados por Hari Seldon con base en los principios matemáticos de la psicohistoria, que pese a su rigor o dureza, siempre determinan un nuevo impulso para la evolución de la humanidad.

La crisis sobreviene, pero se sale de los límites previstos por Seldon hacía ya siglos, y está directamente ligada con la aparición del Mulo, un mutante dotado de extraordinarias facultades mentales; poderes que la psicohistoria no puede integrar en sus cálculos y ecuaciones, porque se trata de un individuo aislado, y esta ciencia sólo puede aplicarse a los grandes conglomerados humanos.

El Mulo apoyado en su excepcional capacidad mental desestabiliza todo el sistema que sostiene la estructura de la Fundación, sometiéndola con rapidez, eficaz e inevitablemente a su dominio absoluto.

La Segunda Fundación: logrado el control sobre la Fundación, será el Mulo quien empeñado en ampliar todavía más su imperio personal, iniciará la búsqueda de la Segunda Fundación con el propósito de destruirla. Es aquí donde Asimov se aparta de los esquemas del relato histórico, dejando paso en gran medida, a los propios del relato policíaco, porque la búsqueda de esa misteriosa organización se convierte en un juego de persecución y espionaje entre los personajes que protagonizan la tercera y última novela de la trilogía; mecanismo narrativo que no solo refresca la obra sino que le da mayor capacidad de atracción.

El autor sabe llevar hábilmente la intriga policiaca con la que nos conduce a un final abierto y aparente, dejando que sea el lector el que se involucre atando los cabos sueltos que deja planteados desde Fundación e Imperio en cuanto al Mulo, su identidad, origen y destino, y en cuanto a la importancia e injerencia de la Segunda Fundación sobre toda la saga; y he dicho final abierto y aparente porque veintinueve años después, en 1982 aparecería Los Límites de la Fundación, primera novela de una segunda trilogía.

El Ciclo de Trántor como también se le denomina a esta serie de relatos cortos q        ue Asimov comenzó a publicar de manera independiente entre 1942 y 1944, y luego en forma conjunta en 1951, dando origen a las tres novelas reseñadas, fue galardonado en 1966 en la vigésimo cuarta Convención Mundial de Ciencia Ficción, celebrada en Cleveland, Estados Unidos, con el premio Hugo a la mejor serie de novelas del género publicadas hasta entonces; de ahí en adelante han aparecido a lo largo de las décadas generaciones de devotos lectores, entre los cuales me cuento, que se han encargado de que la Fundación y sus dos secuelas, sean toda una leyenda del futuro en cualquier tiempo presente.

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