Colombia, el mundo está contigo

Nuestro país ha sido el foco de la comunidad internacional por la violación a los Derechos Humanos. Las noticias del acontecer en el marco del Paro Nacional le dan la vuelta al mundo, la protesta ya no es solo en territorio colombiano sino en muchos países donde existen colonias de colombianos muy significativas.

Podríamos citar el caso de las ciudades españolas de Barcelona y Madrid, en las que se congregaron cientos de compatriotas que hicieron un magnífico derroche de expresiones culturales con consignas en contra de las políticas antipopulares de Duque. En los videos observamos el folclor de esta patria linda marcando el paso de la cumbia, con la cadencia de artistas ataviados de vestidos blancos con ribetes de la bandera tricolor.

Asimismo, lo hicieron compatriotas que se fueron a buscar mejor fortuna allende de las fronteras, y que por azares del destino los llevó a residenciarse en la Ciudad Luz. Allí, al pie de la torre Eiffel, también hemos podido apreciar las manifestaciones con ondeantes banderas, que esta vez fueron invertidas, con el color rojo arriba, significando el baño de sangre por el que está pasando nuestro país, y el color amarillo abajo, indicando el empobrecimiento de los colombianos.

No menos entusiasmo se vivió en pleno centro de la gran potencia, cuando jóvenes nacidos en territorio del vallenato, la cumbia y el son sureño, decidieron hacer un plantón con gigantescas banderas que el viento las hace grandes. Se estaban manifestando frente a la Casa Blanca, en Washington. Lo hicieron en Nueva York, en Miami, en Minneapolis y en cuanta ciudad de este país hay un respiro con aire colombiano.

Las mismas consignas que se corearon en Colombia llegaron a Toronto o Vancouver, en Canadá, en la neutral Suiza, en la Italia que había sido la cuna del fascismo, en Alemania, en Rusia, en Japón, en la China, y hasta la Conchinchina el clamor es el mismo: ¡No más medidas antipopulares! ¡No al proyecto de Ley 010 de 2021 que priva el derecho a la salud! ¡Qué no mueran más niños de hambre! ¡Que los jóvenes tengan trabajo y les paguen un salario digno! ¡Renta básica para los que perdieron el empleo por la pandemia!

Eso es lo que se pide en Colombia, y en todo el orbe donde hay sentimiento de colombianidad, no es otra cosa. Pero el gobierno de Iván Duque Márquez declaró criminales a quienes pedimos algo de dignidad. Criminalizar la protesta social es el camino más expedito para quienes convirtieron a la Patria en su feudo.

Lo primero que hizo el Presidente fue dar la orden de reprimir la protesta de la manera más brutal. El director de la Policía Nacional se comprometería a acabar el paro en tres días, pero no lo logró. Pudo más la necesidad de suplir el básico vital antes que el miedo y el terror que infunden autoridades y medios de comunicación.

Es sorprendente la intransigencia del mandatario a sentarse a negociar con los dirigentes del paro y con los jóvenes que todos los días marchan con sus tambores. La arrogancia puede más. El manejo despiadado deja ya decenas de muertos, centenares de lisiados (muchos pierden uno de sus ojos). Estamos ante un gobierno cuya estrategia es reprimir con la violencia: así le dispararon a la minga indígena con numerosos heridos de alto riesgo.

Se suma a esto el vandalismo que, según los organismos de Derechos Humanos nacionales e internacionales, es provocado por el mismo Estado (con contadas excepciones). Ello demuestra que el diálogo es lo que menos les interesa.

Los partidos políticos, ante la proximidad a las elecciones parlamentarias han dicho que le retiran el apoyo a las reformas (¿será de creerles?). Político ‘enmermelado’ le vende su alma al diablo.

Lo que sí hay que resaltar es el llamado coherente y contundente que hizo el presidente de la Comisión de Derechos Humanos del Congreso de EE.UU., Jim Mcgovern, quien considera que la protesta es pacífica pero el gobierno la reprime de manera violenta; que le causa horror la cantidad de heridos y muertos de nuestro país.

El exjuez español Baltazar Garzón, también le pide al gobierno colombiano que cese la violencia que se origina desde las entrañas del estado, que se respete los Derechos Humanos, que se respete la protesta pacífica.

El presidente de Argentina, Alberto Fernández, hizo un llamado al presidente de Colombia que cese la respuesta violenta a la protesta pacífica; llamó al gobierno colombiano a sentarse a dialogar. Y de esta manera en las redes sociales podemos encontrar cantidades de mensajes que le piden al Presidente de Colombia que le dé un trato digno a la población colombiana que arruinada por la pandemia y por el nefasto gobierno se propició una unión histórica del pueblo colombiano.

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