«Constitución Federalista» o Constitución de Rionegro

Es el título de la conferencia que dictará en Pasto el prestigioso jurista Ramiro Pazos Guerrero, exmagistrado del Consejo de Estado y actualmente docente de Derecho en la Universidad Nacional de Colombia-Bogotá. En su razonamiento académico el Doctor Pazos Guerrero demuestra que el ideario que motivó la Constitución de 1863 sigue vigente.

Históricamente, la Constitución de Rionegro se expidió dentro del “contexto político, social y económico problemático, con  una  democracia incipiente, fuerte caudillismo político militar, altísimos  niveles  de analfabetismo, mucho poder  y  control  de  élites regionales, exclusión   de  las  mujeres  del  ámbito público,   despojo y   concentración   de  las  mejores tierras en pocas  manos,  políticas de reducción de  las comunidades indígena a la llamada civilización y esclavitud o marginalidad de las comunidades  afrocolombianas”. Estas consideraciones son válidas en el debate actual.

Para avanzar en su razonamiento el Dr. Pazos Guerrero se pregunta ¿Por qué es   importante    la Constitución   Federal de 1863 para nuestra vida republicana actual?  Y responde, por ser una experiencia frustrada que dejó importantes enseñanzas. Esta Constitución tuvo corta vida, solo 23 años, pues fue derogada por la de Rafael Núñez que impuso un Estado unitario, centralista y confesional, con recorte de libertades.

Nos explica que históricamente la naciente república surgió de la confrontación entre dos modelos de Estado, el federalismo, impulsado generalmente por sectores liberales y anticlericales, y el modelo de Estado fuerte, centralista, unitario y confesional, defendido por sectores conservadores y católicos. El federalismo promueve organizaciones territoriales autónomas que se asocian al amparo de un poder central limitado pero fuerte, que confiere estabilidad. A nivel local y territorial se asume importantes responsabilidades institucionales y tributarias, busca establecer relaciones justas y equilibradas entre los estados asociados y el gobierno nacional.

La república federal de 1863 se conformó con nueve Estados soberanos, cada uno con su Constitución, un presidente, un órgano legislativo, una milicia y competencias propias, sin injerencia del poder central. Pero la conformación del Estado federal enfrentó dificultades. La definición del territorio originó celos y enfrentamientos armados por los intereses de las élites regionales que competían en el intercambio   comercial con países extranjeros sin crear vínculos entre ellos. Hubo debilidad del gobierno central como árbitro político y generador de consensos entre los diversos Estados que se enfrentaban por cuestiones políticas, administrativas y económicas. A las dificultades entre acuerdos y definición de competencias se sumaron problemas de comunicación debido a las grandes distancias territoriales y vías precarias, “la adopción del sistema federal significó reconocer que Colombia estaba conformada por regiones muy diversas, con identidades, historia, particularidades y necesidades propias, y por lo cual se justificaba un importante grado de autonomía territorial frente al poder central”.

En la Constitución de Rionegro se reconocieron valiosos derechos y libertades individuales como la libertad absoluta de expresión, de culto, libertades económicas de industria y trabajo, inviolabilidad de la vida humana, prohibición de la pena de muerte, prohibición de la esclavitud, garantía de que las penas por delitos no superen diez años, la igualdad formal ante la ley, el derecho a la propiedad privada, el derecho a portar armas y comerciar con ellas, entre otros. La Constitución de Rionegro fue el fruto de importantes consensos de fuerzas políticas diversas y disímiles, y de movimientos sociales y regionales. Se reconoció un importante catálogo de derechos y de garantías judiciales fortalecidas, y se fijaron bases jurídico políticas muy importantes, entre otras, para el fortalecimiento regional y un desarrollo autonómico más equilibrado y equitativo.

En su conferencia el Doctor Pazos Guerrero demuestra que el ideario que motivó a la Constitución de 1863 sigue vigente con muchas lecciones de aciertos a tener en cuenta y de errores que no se deben repetir. Advierte que no se trata ingenuamente de regresar a las formas territoriales del pasado federal, pero sí de repensar nuestra organización político-administrativa nacional y regional. Que el gran desafío de hoy es buscar con terquedad y sin vacilación los consensos democráticos fundamentales que nos permitan superar  el estado de guerra  y violencia que azota gran parte  de la nación, combatir con generosidad y grandeza  la  injusticia  y la inequidad, no solo  social sino también regional y territorial, reconocer la importancia de fortalecer las comunidades ancestrales, reconciliarnos con la naturaleza y consolidar, por un fin, un verdadero Estado constitucional, social, democrático y ecológico.

La conferencia del Doctor Pazos Guerrero será el día 9 de noviembre a las 6 de la tarde en el Paraninfo de La Universidad de Nariño (centro). Es organizada por la Fundación para la Investigación Científica y el Desarrollo Cultural de Nariño FINCIC, La Sociedad Bolivariana de Nariño y Casa Juan Montalvo – Pasto.

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