EL ÚNICO HOMBRE QUE A MI ME ENAMORÓ

Fotografía: Mónica Ortega

Por: Leonor Bravo Burbano

 

Quiero volver a verme reflejada en tus ojos

Añoro la mirada serena de tus ojos amados

Tu voz calmada y suave, siempre prometedora.

Me enseñaste a amar de otra manera

Me enseñaste a soñar en un mañana diferente

En un mañana claro, sin nubarrones

Ni amenazas de tormentas ni dolores.

 

 

Contigo todo fue hermoso, limpio, suave, caballeroso

Tú cuidaste a la niña herida que había en mí

Me acunaste en tus brazos…

Me besaste con ternura, con suavidad, con devoción

 

 

Cómo olvidarte, si cambiaste mi vida

Contigo aprendí que existen hombres buenos

Hombres cuyo amor no lacera el alma femenina

Aprendí a confiar, a descansar, a tener esperanza

 

 

Contigo aprendí a conocer de Dios

Pero al igual que todos me dejaste…

Querías una mujer para casarte

Y yo no podía ser tu esposa en ese tiempo

Porque tenía a mis 2 amores pequeños que cuidar

 

 

Y hoy estoy aquí añorándote… no a ti… MI INGENIERO

Mi amigo, mi confidente del alma…

Sino a la imagen de hombre maravilloso

Que quisiera tener como compañero para mi vida entera

 

 

Recuerdo aquellas noches que con tu consabida paciencia

Me esperabas con la chimenea encendida

Con las luces atenuadas, con música y poesía

Y dos copas de vino que prometía la velada romántica

 

 

También recuerdo la cena siempre servida

Tus mimos, tu trato de hombre grande,

Jamás descomedido… pero siempre formando

A la chiquilla rebelde que había en mí

 

Me entristece no poder encontrar un hombre como tú

Con quien compartir todo lo que guardo dentro de mi

Tanto amor, tanta ternura, tanta pasión

Y porque no, tanta sabiduría…

 

 

Te extraño, no porque no encuentre a quien amar

Sino porque no merecen el amor que un día

Tú me enseñaste a conocer que si existía

Sin embargo… te cuento mi hombre hermoso,

LO ESPERO TODAVÍA…

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