QUE PENA POR LA CÁMARA DE COMERCIO DE PASTO

Por: VICENTE APRÁEZ APRÁEZ.

No sólo es penoso sino que resulta vergonzoso que una entidad gremial tan respetable como en efecto y a través de los años en Pasto ha sido la Cámara de Comercio, resulte sancionada como violadora de las normas laborales que al igual que las del Código de Comercio, la ética y la decencia, indefectiblemente ha de tutelar. Ante la sociedad pierde autoridad la institución que deponiendo el sentido del liderazgo cívico que tradicionalmente le ha pertenecido, ahora se encuentra hipotecada a intereses burocráticos y gamonalescos de los amos de la ruindad y el clientelismo regional.

El Ministerio del Trabajo a través de la Coordinadora del Grupo de Prevención, Inspección, Vigilancia y Control, atendiendo las razones de la acción que a nombre de los afectados, en buena forma interpusiera el Dr. ROBERTO MUTIS PUYANA, el 23 pasado de septiembre profirió la resolución No 221, por medio de la cual sancionó a la Cámara de Comercio de Pasto con multa de 21 Salarios Mínimos Mensuales ($12´379.500), lo hizo al considerar injustificado que esta, de manera colectiva y durante 6 meses despidiera a 24 trabajadores del total de los 69 que integran su planta.

 

Ocurre que en Pasto, como sucede en muchos otros lugares, los tentáculos corruptos del interés político no se expresan a través de “gatas” sino que para mal de todos prefieren adoptar figuras “porcinas”, de esa manera, sin consideración alguna y en virtual asalto de turiferarios decidieron penetrar todos los estamentos de la nómina y los presupuestos. En su desfachatez se apropiaron de juntas directivas tan respetables como las de la Caja de Compensación de Nariño y la Cámara de Comercio de Pasto. A la dirección de esta última y para concretar el caso presente, el “Senador” de turno llevó a un personaje opaco pero obediente como el actual Presidente Ejecutivo, quien siguiendo instrucciones y sin medir las consecuencias del detrimento técnico- administrativo que con sus actos ocasionaba, decidió despedir nada menos que a 24 experimentados funcionarios que desde hace años tenían a su cargo las delicadísimas funciones inherentes al Registro Público de Comercio. En reemplazo de quienes así fueron sacados, llegó el contingente mercenario que probablemente aseguraba mejores réditos políticos, sin que para nada interesen: idoneidad, conocimientos y eficiencia.

 

Como resultado de la situación generada por la sanción impuesta por El Ministerio del Trabajoy por encima del grave daño ocasionado al servicio de los usuarios y de la sociedad; del costo de las indemnizaciones que en su momento fueron pagadas a los remplazados; y de la carga de la actual multa, están las gravísimas repercusiones futuras, cuando es obvio que por las vías jurisdiccionales correspondientes, la entidad despedidora podrá ser obligada a reintegrar a los afectados a sus antiguos cargos y a indemnizar a semejante número de ex trabajadores, con sumas que calculadas  a groso modo no pueden ser inferiores a los DOCIENTOS MILLONES DE PESOS ($200.000.000.oo) por cada uno. De esa manera es fácil calcular que ante la magnitud del daño ocasionado por los autores de semejante barbaridad, la Cámara de Comercio de Pasto, nada menos se encuentra al borde de la quiebra, razón por la cual y de manera urgente corresponde que cuanto antes las autoridades locales soliciten que el Ministerio del Trabajo Intervenga la administración. Por pronta medida releve del cargo de Presidente Ejecutivo al Señor CARLOS EMILIO CHAVES MORA, y, sin perjuicio de las acciones legales y fiscales que a este y a la actual Junta Directiva corresponden, les deje sin funciones.

 

Será que ante tantos despropósitos, algún día alguien allá en mi ciudad reacciona…? En 1974, recuerdo, una junta de la Caja de Compensación Familiar de Nariño casi acaba con la entidad, fue entonces cuando desde la Cámara de Comercio de Pasto, nos tomamos la Asamblea General, cambiamos a los directivos y al Revisor Fiscal, pedimos la Intervención de la Superintendencia respectiva, rescatamos la mole inservible del edificio construido en la esquina de la Plaza de Nariño para dar vida el Hotel Agualongo, creamos las droguerías con las cuales, en la ciudad y por primera vez se regularía el precio de los medicamentos, y en fin organizamos el supermercado del Parque Infantil. Así y entonces pusimos a andar el ente paquidérmico que con el correr de los años y a pesar del virus politiquero que corroe sus estructuras, buen favor ha prestado a la ciudad y a sus trabajadores.Y no se hable de la trayectoria de la Cámara de Comercio de Pasto, líder cívica de grandes jornadas y por su liderazgo frente al Comité Inter gremial de Nariño, coautora de inconmensurables realizaciones tales como: la Carretera Panamericana Pasto-Popayán, La Carretera Pasto – Tumaco, La Interconexión Eléctrica del Departamento y la red de electrificación rural. En fin prenda de orgullo de la sociedad que siempre y hasta hace poco permaneció blindada contra los intereses partidistas que siempre la rondaron.  

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