“La presión es un privilegio.”

Es la frase que aparece en las paredes del parque Flushing Meadows en New York, y que corresponde a la estadounidense Billie Jean King, una exjugadora de tenis, considerada una de las mejores tenistas y mejores deportistas de toda la historia. Ganadora de 39 títulos de Grandes Torneos. En Londres en la final de Wimbledon de 1968, ganó la primera edición del torneo inglés de la era abierta del tenis y manifestó “es totalmente injusto”, al recibir las 750 libras esterlinas, frente a las 2.000 que recibió Rod Laver, evidenciando la discriminación existente en el deporte entre hombres y mujeres.

En 1972 al ganar el Abierto de Estados Unidos, repitió el discurso de la igualdad salarial después de que a Ilie Nastase, campeón masculino, recibiera un premio 25.000 dólares y a ella solo le entregaron 10.000. Entre sus argumentos utilizó el Título IX, una ley que el Congreso aprobó ese año y en el que estableció que ninguna persona podía ser excluida por motivos de género. Se logró entonces que, al año siguiente, la organización del US Open equilibrara los premios entre hombres y mujeres. No contenta con esto en junio de 1973, Billie Jean King creó la WTA (Asociación de Tenis Femenino). Con eso se convirtió en la primera mujer dirigente de la historia de este deporte.

El 22 de septiembre de ese año enfrentó a Bobby Riggs en un partido conocido como “La batalla de los sexos”. Ella ganó y en consecuencia, el rival abandonó sus comentarios machistas y luego se dedicó a luchar por la equidad y el bienestar de las tenistas.

En Colombia el panorama no es diferente: para el 2019 solo existían 11 tenistas profesionales, de los cuales solo tres eran mujeres. Los entes estatales como la asociación colombiana de tenis y las ligas manejan un presupuesto exiguo, y para ser tenista profesional, es preferible intentarlo por fuera del país, a través de una beca o un patrocinador de la empresa privada, sino se dispone de recursos propios, así lo evidencian las camisetas de nuestros mejores tenistas. Por otra parte, para mejorar las condiciones económicas, se debe participar en los torneos internacionales y acercarse a las octavos, cuartos o semifinales; nada fácil puesto que competir con otros países donde sí invierten en el deporte blanco, es casi imposible.

La Federación Colombiana de Tenis en su página de capacitaciones, indica que se dispone tan solo de 22 de ellas para este año. Así es muy difícil avanzar. Por otra parte, el tenis es un deporte para quienes lo practican de manera amateur y profesional, de mucha soledad, hecho que ha cobrado más de una víctima de depresión y de consumo de sustancias psicoactivas. Pero sin duda que es un excelente deporte, inclusive cuando se canta un punto por un juez, se puede escuchar la palabra en inglés “Love”, porque de verdad hay que tener mucho amor por este deporte para seguir esforzándose pese a las dificultades y más si se es mujer.

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