Entrevista de Cecilia Caicedo a Oscar Seidel sobre la literatura del Pacífico.

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Por: Oscar Seidel

Primera parte

Literatura Hoy es un programa que lleva unos 30 años al aire en la emisora cultural Remigio Antonio Cañarte de la ciudad de Pereira. Y este programa se caracteriza por presentar y hacer visibles a los escritores, particularmente de la región, pero también de otros territorios colombianos.

Decía que en Ibague me había vuelto a encontrar con Óscar Seidel. Cierto y le escuché una ponencia que me llamó mucho la atención y quiero compartirla con ustedes. Con mis amables radioescuchas la ponencia de Óscar Seidel fue sobre el Pacífico.

-Cecilia Caicedo:

Entonces para ambientarnos un poco de que Óscar Seidel tiene una gran relación con Pereira. Por qué el muy jovencito se vino a esta ciudad a la Universidad Tecnológica de Pereira, en donde estudió y se graduó como ingeniero industrial. Ocupó muchos cargos, vivió mucho tiempo aquí, muy apreciado en los círculos profesionales, cierto y en los círculos sociales, Óscar Seidel ya se jubiló y como jubilado se ha dedicado con fuerte acento a hacer lo que le gusta, que es la literatura para escribir cuentos, escribir ensayos, así, hacer y lo que he descubierto fundamentalmente es que es un gran gestor cultural, está moviendo muchísimo sus propuestas sobre el Pacífico.

Entonces sigo en el paréntesis cuando se planteó este encuentro de Ibagué el año pasado o antepasado, yo fui incluso la proponente. De la teoría de estudiar la literatura colombiana desde las regiones, en la medida en que el diálogo regional nos articularía y nos permitiría pensar en una en una visibilidad de Colombia, cierto mucho más integral, cierto y no tan centralista.

El objeto no es fundamentalmente destronar el canon, que no es sino una consecuencia normal dentro de estas revisiones, sino fundamentalmente es entender el proceso de la literatura nacional, como hemos sido excluyentes, pero también y eso quiero resaltarlo como desde las regiones hemos contribuido toda Colombia durante todos los tiempos a construir la literatura colombiana, porque ustedes miran los escritores de representantes más ilustres de Colombia, como García Márquez o novelas y textos como “María” de Jorge Isaacs. Como “La Vorágine”, como “Cien años de soledad”, como “Cuatro años a bordo de mí mismo”. Son obras que se inscriben en las culturas regionales, en las literaturas locales.

Pero hay una franja sí que me parece interesante y eso es a lo que va de lo que va a hablar Óscar Seidel, una franja de todo litoral Pacífico donde nosotros hemos relegado definitivamente prácticamente toda su literatura. Excepción de Óscar Collazos, tal vez que es el escritor más conocido, cierto y que tuvo más renombre en la literatura colombiana. Sí, o es el “negro Carlos Truque”, como se llamaba cierto a un gran líder cultural, cierto, y también político que se conoció en el País, pero por seguidores que la literatura de culto, pero creo que no es muy conocido tampoco a nivel popular. Y otros de culto extremo como Arnoldo Palacios, por ejemplo, del que saben solo la Academia y los eruditos.

Entonces este trabajo que hace Óscar Seidel es proponernos a los lectores de Colombia, la franja del Pacífico como totalidad, cierto para entender en dónde está nuestro Pacífico negro, mestizo, indio y también blanco, por supuesto. Y qué es lo que está produciendo como lectura de monto, a eso es a lo que invito a Óscar Seidel, a este ingeniero, como dije, Industrial de la Tecnológica de Pereira que se dedica a la literatura con mucho éxito. Además, cierto, ya lo están editando en España, en Colombia hace talleres de literatura, tiene unos talleres de cuento, ya hace unas presentaciones supremamente interesantes y sobre todo, lúcidas.

Bueno ese es el Oscar Seidel que quiero presentarles, tiene unas novelas que les recomiendo mucho que lo busquen y lo lean. Yo no sé si en Pereira lo encontramos en las librerías, pero busquémosla. Ahora le preguntaremos a él en dónde se vende en Pereira y en qué librerías o cómo haremos para conseguir su literatura y leerla aquí.

Óscar Seidel, buenas noches, te cedo la palabra a ti para que nos cuentes qué es en tu concepto el litoral Pacífico y por qué amerita ser visibilizado.

-Oscar Seidel:

Muy buenas noches. Gracias a la doctora Cecilia Caicedo Jurado quién ha tenido la benevolencia de invitarme a este prestigioso programa a través de la emisora FM 97.7 Remigio Cañarte, para expresar mis opiniones sobre lo que es la marginalidad de la literatura del Pacífico. Nosotros, en este momento consideramos que nadie nos conoce, que somos invisibles ante el Gran Canon de la literatura nacional. y es por lo que estamos en la política de hacernos conocer ya que no estamos muy identificando como región Pacífica. Sí, bien, pertenecemos políticamente a cuatro departamentos como son Chocó, Valle del Cauca, Cauca y Nariño.

   Y es por ello que, gracias a la invitación que me hicieron los señores Pardo Rodríguez de Pijao Editores de Ibagué y gracias a la gentileza de Cecilia Caicedo, pude asistir al Encuentro de la Narrativa Colombiana y presentar mi ensayo sobre lo que es la literatura del Pacífico, una literatura que está invisible, sí, bien, en 1934 el escritor y político guapireño, Sofonías Yacup, publicó su libro “El Litoral Recóndito”, que es una obra que surge como denuncia pública ante la sociedad y el estado colombiano por la marginación a la que eran sometidas las poblaciones del litoral Pacífico. Mucho tiempo después, ya aparecen en el escenario literario figuras de la talla de un Helcías Martán Góngora, Guillermo Payán Archer, Arnoldo Palacios, Óscar Collazos, Carlos Arturo Truque, Carlos Vázquez Zawadzki, Ligia Vonblon, Medardo Arias Satizabal, Alfredo Vanín, y otros más, quiénes ya han saltado al escenario de la literatura nacional, y que se conocen, pero no con el debido interés de los medios centralista para hacernos figurar.

Atendiendo la invitación de Cecilia Caicedo estoy aquí presente para contestar las preguntas que estimen conveniente hacer la sobre la literatura del Pacífico colombiano.

-Cecilia Caicedo:

Bueno, entonces arrancaremos mi querido Óscar Seidel, de los escritores que a mí como académica y como lectora de la cultura colombiana de toda esa Franja del Pacífico que más ha despertado mi curiosidad intelectual, cierto, es Arnoldo Palacios, o sea, no voy a comenzar por Nariño y de Nariño hacia arriba, sino que voy a comenzar por el Chocón.

Arnoldo Palacios escribió un libro precioso cuyo título es “Las estrellas son negras”, tampoco conocido y difundido. Yo decía que los académicos somos tal vez los únicos que conocemos y eso algunos, porque no todo el mundo lo conoce. Pero me gustaría que comenzásemos Seidel hablando un momentico sobre Arnoldo Palacio y luego vamos bajando hacia otros escritores de tanta importancia que de verdad han contribuido muchísimo al desarrollo de la literatura colombiana, pero que el lector común y corriente no los conoce. Cuéntanos un poquito sobre Arnold Palacios, por favor.

-Oscar Seidel:

Arnoldo Palacios Mosquera nació Cértegui, 1924 y murió en Bogotá, 2015.

La poliomielitis a los dos años lo atacó. Uno de los sucesos más tristes de su vida, “un impacto enorme, que recuerda de manera nítida”, a pesar de que tenía dos años, es cuando se enfermó de polio y empezó a sentir los asomos de su afección: era una mañana mientras se bañaba en el río Cértegui, al regreso de pronto no sintió fuerzas y su hermana lo ayudó, luego ya no se pudo incorporar. Se concluyó entonces que tenía polio y aunque intentaron lo posible, no había nada qué hacer.

Desde la edad de 15 años, Arnoldo Palacios salió de su pueblo, y con el apoyo de su familia se estableció en Quibdó para realizar su bachillerato, trasladando luego su residencia a Bogotá, donde culminó la secundaria y cursó algunos semestres de derecho. A la par, se dedicaba a la escritura de su novela “Las Estrellas son Negras”, gracias al poeta Carlos Martín, que en ese entonces era secretario general del Ministerio de Educación, y le permitía usar su máquina de escribir de 12 a 2 de la tarde, o después de las cinco de la tarde, para adelantar su trabajo que, durante los disturbios del 9 de abril de 1948, se quemó en el edificio García Cadena, donde funcionaban las instalaciones del Ministerio. Inmediatamente después, con el apoyo de sus amigos, se dedicó a reconstruirla aprovechando el toque de queda instaurado en aquella fecha, logrando hacerlo en tres semanas para que fuera publicada ese mismo año por la Editorial Iqueima, propiedad del señor Clemente Airó, con portada del pintor Alipio Jaramillo, quien fuera recomendado por Manuel Zapata Olivella. Jaramillo hizo un hermoso dibujo de una negra en medio de la selva. Esta accidentada edición se agotó en un par de semanas.

“Las estrellas son Negras” (1949) su novela más destacada por la crítica es una novela urbana, escrita en un lenguaje sencillo, pero con un profundo dramatismo en el desenlace de una historia que comienza a las tres de la tarde y termina a las seis de la mañana del día siguiente en Quibdó, en donde se sintetiza el drama de la marginalidad y la injusticia social que agobia a la sociedad chocoana, pero con un mensaje universal sobre la pobreza y la desdicha del hombre en una sociedad injusta y clasista.

-Cecilia Caicedo:

Bueno, yo tengo para comentarles a mis radioescuchas y a ti, Óscar, que tuve el privilegio de haber conocido a este famoso escritor cuando yo era muy jovencita estudiante en Bogotá, en el Caro y Cuervo. En ese entonces, tomando un ascensor para alguna parte, yo iba con alguien, no recuerdo quién, y había un señor moreno, con dificultades para caminar, con sus piernas y tal. Y el que estaba al lado mío me dijo, ese es Arnoldo Palacios. Yo acababa de leer a Arnoldo, porque era una de las tareas propuestas por el Caro y Cuervo, leer a unos escritores consagrados de la literatura colombiana.

Me dio mucha alegría y se lo comentaba, que estábamos leyendo, que me había encantado su novela, etc. Supremamente amable, supremamente amable y exquisito. Desafortunadamente el viaje en el ascensor no duró mucho y no pudimos andar sobre su obra.

Pero tengo esa imagen gratísima de un hombre que nunca más lo volvió a encontrar.

Segunda parte

Porque lo del canon literario es un adefesio y un artificio, porque corresponde más a hechos comerciales, a los sellos grandes editoriales, en fin. Por eso yo creo en lo que estás haciendo tú, Oscar, de restablecer a escritores de las regiones, con valor, por supuesto, no porque todo aquel que escriba un librito o un poema es ya escritor. No, tienen que demostrar de verdad su tarea, su fortaleza, su permanencia.

-Cecilia Caicedo:

Entonces, démonos un salto del Chocó precioso y de Arnoldo Palacios, para quien va en todos nuestros respetos y la posibilidad y la aspiración de que lo volvamos a leer, ojalá lo reeditaran, y pudiéramos volver a encontrarlo.

Y pasemos a otro extremo, también del mismo Pacífico colombiano, y yo quiero hacer aquí un paréntesis para decir que el Pacífico colombiano no solamente da esas muestras tenaces de crueldad y dolor, de narcotráfico, de presencia guerrillera y de extremos de los miles de ejércitos que se encuentran al interior de, no sé, de las distintas poblaciones, de lo violento que se ha puesto el Pacífico colombiano, que tiene esas playas y ese entorno del mar maravilloso.

Entonces, claro, nosotros somos noticia, nuestro Pacífico colombiano es noticia por las masacres, por las casas de tortura, por cosas espantosas y terribles, y no nos acordamos, por ejemplo, de hombres…De hombres de un brillo intelectual, inconmensurable, como Payán Archer, y nos vamos, pues, a Tumaco, al Pacífico nariñense, que también está totalmente olvidado y relegado en términos de literatura y en términos políticos y territoriales también.

¿Quién es Guillermo Payán Archer, querido? Y la pregunta que te hice desde hace un momentico, ¿en dónde conseguimos tus libros, los de Oscar Seidel, para que mis radioescuchas puedan verte y entender de quién se trata?

-Oscar Seidel:

Bueno, empecemos por responder a la última pregunta, ¿dónde consiguen mis libros o mi obra literaria? Yo he escrito cerca de ocho libros en las versiones impresa y e-book, y estos se encuentran en Amazon.com, pero también se distribuyen a través de distribuidos en Busca Libre.com, y pues en regiones tan lejanas como en Noruega y Alemania, pero tratándose del país, estoy tratando de llegar a un arreglo con Grafitel y Cia, que es la editorial de Pereira, en donde me editaron “El dulce olor de Puerto Perla”, una novela premonitoria que se le adelantó a la pandemia del COVID, y cuya trama se desarrolla en Tumaco, donde llega a una peste del mal olor. Igualmente, la novela “¿Hasta cuándo me persigues?”, que es la historia de un director de una clínica que se vuelve loco, y sucede en el centro del Valle del Cauca, y el libro de cuentos y relatos “En el mar de sus recuerdos”.

Los otros libros, los tenemos acá en Cali, y cualquier persona que esté interesada, puede a través de mi correo o de mi WhatsApp, comunicarse conmigo, y yo con mucho gusto, se los hago llegar vía Servientrega.

Pasando ya a nuestro gran escritor tumaqueño, Guillermo Payán Archer, podemos decir que Guillermo nació en Tumaco en 1921, y murió en Riohacha en 1993. Guillermo estudió en el Colegio de los Javerianos de Pasto, y luego estudió Derecho en la Universidad Javeriana de Bogotá, graduándose como abogado en 1945.

Guillermo Payán Archer fue gobernador encargado de Nariño, diputado a la Cámara por Nariño, Auditor General de Ecopetrol. Él vivió muchos años en Nueva York, porque escribía para la revista Visión, y era corresponsal en La Habana y en Buenos Aires.

Pero el gran privilegio de Guillermo Payán Archer es que fue miembro activo de la Academia Colombiana de la Lengua. Guillermo fue un gran poeta, más que narrador. De él hay unos libros hermosos, como “La Bahía Iluminada”, “Un solitario en Manhattan”, pero también de su obra narrativa escribió “Cinco Estampas” sobre personajes del departamento de Nariño: El exgobernador Max Llorente Ortiz; José Elías del Hierro, el exministro pupialeño; el político Alberto Montezuma Hurtado; el exministro Carlos Albornoz, y el empresario tumaqueño Arturo Márquez. También escribió un libro sobre “Colombianismos originales del litoral Pacífico”, y un libro de cuentos que llamó “Trópico de carne y hueso”.

Para nosotros, es el más grande de todos. Además, fue una persona que siempre amó su pueblo, nunca dejó de visitarlo. En la poesía fue un navegante que escribía del mar, los sueños, el viajero, el periodista, fue un gran relacionista, y, sobre todo, escribió mucho sobre Tumaco. Guillermo Payán Archer perteneció a la escuela de los Piedracelistas en Bogotá, y tal vez es la figura más representativa después de Aurelio Arturo, en la poesía nariñense.

-Cecilia Caicedo:

Efectivamente estoy totalmente de acuerdo con Óscar Seidel, la figura de Payán Archer es una de las figuras más importantes en la literatura nariñense. Quiero advertir que Óscar Seidel también es tumaqueño y he sentido la fuerza de su relación con su Tumaco del alma hablando del escritor que estamos comentando, Payán Archer.

Sin duda a Payán Archer, la literatura colombiana le debe ese reconocimiento, porque otra fue la suerte de Aurelio Arturo, quien es un escritor muy conocido en la literatura colombiana, mucho, muy conocido, porque incluso se llega a decir que Aurelio Arturo es uno de los cinco grandes poetas colombianos de todos los tiempos, pero en particular del siglo XX. Payán Archer en el Pacífico, en Tumaco fundamentalmente, y en la política y en la historia del departamento de Nariño, fue sumamente importante.

Bueno vamos a otra parte del Pacífico, al Cauca, y hablemos Oscar Seidel de Helcías Martán Góngora, poeta y narrador.

-Oscar Seidel:

Helcías Martán Góngora nació en Guapi en 1920 y murió en Cali en 1984.

Hizo sus estudios de bachillerato en Pasto, Medellín y Popayán. En el Externado de Colombia recibió el título de doctor en Derecho y Ciencias Sociales y Políticas.

Fue miembro correspondiente de la Academia Colombiana de la Lengua; Caballero de la Orden de Alfonso X el sabio; Grand’Croix d’Honner de la Orden Imperial Bizantina de Constantino el Grande; Profesor Honorario de la Cátedra Guillermo Valencia de la Facultad de Humanidades de la Universidad del Cauca; miembro de la Academia de Historia de Popayán y de la Sociedad Bolivariana de Colombia; miembro del Grupo Esparavel; cofundador de la Revista Vanguardia de Guapi; director y fundador de Esparavel, revista internacional de poesía; colaborador de los periódicos El Tiempo, El Siglo y El Colombiano y revistas nacionales e internacionales; desempeñó cargos públicos como Personero de Popayán, Alcalde de Buenaventura, Diputado a la Asamblea del Cauca, fue el director del Teatro Colón de Bogotá, y Representante a la Cámara por el departamento del Cauca.

Helcias Martan Góngora escribió 67 libros de poesía muchos reconocidos como “Sísifo”, y “Zaga del extranjero”, entre los más conocidos. Publicó su novela “Socavón” con la Editora Internacional de Publicaciones S.A. Primera edición. Bogotá, 1966. En su primera, y única incursión en la novela, Helcías Martán narra las desventuras de un inmigrante holandés de nombre Hans, quien llegó a la región de Guapi y tomó como esposa a su amante mulata y después murió en el socavón de una mina de oro. La obra de este escritor abarca lo marino, lo afrocubano, lo religioso, lo amoroso, lo social impregnada de universalidad, dado su conocimiento de la retórica, la gramática y la estética, que deja ver su vinculación profunda con el ritmo de la costa Pacífica.

Es una figura emblemática para nosotros del Pacifico porque fue una figura muy reconocida en Cali, y durante mucho tiempo se destacó en las actividades públicas. Recibió la condecoración al Mérito Cívico de Santiago de Cali por ser el autor del himno de la ciudad. Representó a Colombia en muchas actividades culturales en el exterior.

-Cecilia Caicedo:

Bueno mi querido Oscar Seidel, yo sé que nos faltan muchos escritores importantes como Medardo Arias Satizabal del Valle del Cauca, de Nariño nos faltan escritores de sumo interés, y del litoral Pacífico también. Tenemos que hacer otro programa, por lo pronto se nos acabó el tiempo.

Muchas gracias por tu gentileza de aceptar la invitación del programa Literatura Hoy para hablar de esta franja escritural del litoral Pacífico. Te seguiré invitando Oscar Seidel porque ha sido delicioso de verdad esta conversación, y estamos convencidos en darle una visibilidad a la literatura nuestra. Los escritores que nos quedaron fuera del tintero, que son muchos como dije anteriormente, los estaremos citando en próximo programa, Mil gracias.

-Oscar Seidel:

Muchas gracias por la invitación, apreciada Cecilia Caicedo Jurado, estaremos en la sintonía de visibilizar nuestra literatura del Pacífico. ¡Saludos a mis amigos de Pereira a quienes recuerdo con cariño! Hasta la vista.

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