La cultura nariñense está de luto -Un adiós al maestro de la pluma y la palabra-

Profunda consternación ha causado en el departamento de Nariño el anuncio de la muerte del periodista y hombre de cultura MIGUEL GARZÓN ARTEAGA.
Su familia expresa su partida con sentidas palabras que recogen el sentir de los diferentes cultores del arte y la cultura en nuestro departamento: «Con profunda tristeza lamento comunicar el fallecimiento de Don Miguel Garzón Arteaga, ocurrido en la madrugada de hoy en la ciudad de Pasto. Nuestra familia, ipiales y la cultura de Nariño está de luto, muere un ser humano excepcional, fundador de la Casa de la Cultura de Ipiales a la que jamás abandonó a pesar de no vivir en esta ciudad, dedicó su vida entera a impulsar el periodismo, el arte y cultura de Ipiales y del departamento. Nos queda su legado y sus enseñanzas. Acompañamos a su señora esposa Glorita Guerrero, a sus hijos Gloria Ximena y Miguel Mauricio. Descanse en paz tío querido».
Quienes conocimos a don Miguel, como cariñosa y respetuosamente le llamábamos, podemos afirmar que fue un gran caballero y un amigo excepcional. Como director de la REVISTA CULTURAL RETO de DIARIO DEL SUR impulsó durante dos décadas las nuevas figuras de la cultura regional. Pintores, músicos, artesanos, literatos, poetas, novelistas, cuentistas y gestores culturales, encontraron siempre el apoyo para difundir y promocionar sus creaciones.
Hombre de gran cultura, generoso y noble con el arte y la cultura. Nuestro departamento le debe un digno reconocimiento a su memoria y sus valiosos e invaluables aportes. Se espera por parte de las autoridades departamentales una publicación póstuma de sus principales inquietudes periodisticas y culturales que permitan conservar su recuerdo entre las nuevas generaciones.
Pocos hombres de la talla de don MIGUEL GARZÓN ARTEAGA que supo como ninguno descubrir talentos y proyectar su nombre a nivel regional. Son muchos los nombres que se forjaron gracias a su constante y tesonero esfuerzo por dar a conocer las iniciativas de índole artístico y cultural.
Su presencia y liderazgo en REVISTA CULTURAL RETO dejó una huella indeleble en todos aquellos que fueron acogidos en sus páginas y letras. Lector infatigable, gran amigo, buen conversador y la representación justa de la sabiduría.
A don Miguel lo conocí en las oficinas de DIARIO DEL SUR cuando tímidamente le llevé a su consideración unas impertinencia literarias que buscaban la oportunidad de ser conocidas. Generosamente las vi publicadas en la edición dominical acompañadas de unas bellas ilustraciones que conservo como una verdadera joya y en profundo testimonio de aprecio y amistad. Ese fue el detonante que me inició en el campo de las letras y la cultura.
Posteriormente me daría unas charlas que se constituyeron en todo un manual de aproximación literaria. Se que lo mismo hizo con muchas figuras que hoy se consagran en las artes, las letras y la cultura.
El poeta y hombre de letras Julio Cesar Chamorro Rosero despide con estas palabras a su gran amigo y compañero de batallas y luchas culturales:
LA PARÁBOLA DE MIGUEL GARZÓN ARTEAGA
«Hombre sencillo, de fácil trato y con la gentileza a flor de piel. Apasionado por las causas nobles de Ipiales y el país, insomne defensor de los derechos humanos y aguerrido defensor de las causas populares. Visionario gestor de cuya mano transitamos el arduo sendero de la fundación de la Casa de la Cultura de Ipiales que desde su inicio se constituyó en paradigma y norte de miles de artistas, poetas, escritores e historiadores.
La parábola de Miguel, quien esta mañana alzó vuelo hacia la eternidad, siempre estuvo alentada por su espíritu rebelde alejado de las prebendas y despojado de la vindicta y la mentira, porque siempre anheló la construcción de una ciudadanía pujante a través de las manifestaciones culturales.
Fuera de su amistad sin cortapisas fui bendecido por sus consejos alentadores, por su sabiduría, por su imagen arrolladora que jamás dirigió a otro horizonte que no fuera el del crecimiento social y humano de sus coterráneos.
Con las lágrimas pendientes de mis ojos por su irreparable pérdida saludo con mi abrazo solidario a su esposa Glorita y a sus hijos Gloria Ximena Garzón y Miguel Mauricio, que tendrán cómo inmensa bandera libre al viento el legado inmenso de mi padrino Miguel Garzon Arteaga como fuente de realizaciones y esperanzas.
Paz en su tumba querido padrino de mis creaciones literarias».
Por su parte Carlos Martínez recuerda así a su maestro y amigo de las lides culturales:
» Oriundo de la ciudad de Ipiales, en donde fundó la Casa de la Cultura, se desplazó a Bogotá para adelantar estudios de sociología en la Universidad Nacional.
Perteneció al movimiento político Frente Unido del cura Camilo Torres Restrepo, de quién también fue su alumno, al igual que de Orlando Fals Borda, Ernesto Gughl, Jaime Jaramillo Uribe, entre otros. Precisamente, cuando se encontraba realizando los preparativos para la llegada del sacerdote revolucionario en mención a su natal Ciudad de las Nubes Verdes, Camilo Torres tomó la decisión de «irse al monte» e ingresar al Ejército de Liberación Nacional ELN, no pudiéndose cumplir con el objetivo propuesto en Ipiales.
Además de sus convicciones profundamente democráticas, se caracterizó por su gran vocación humanística y la exquisitez literaria con la que siempre escribió. Expreso mis sinceras condolencias a sus familiares y amigos».
Despedimos a don MIGUELITO con profundo y sincero agradecimiento por su generosidad con una generación que encontró en él a ese mecenas que impulsó su deseo de hacer cultura.

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