Una musa pastusa para un artista figurativo

-Inés Delgado Padilla inspiración de Ricardo Gómez Campuzano-

Sucede con muchos artistas que son admirados por sus grandes obras, por sus vidas díscolas o recatadas, por sus caprichos que muchas veces nos recuerdan su cercanía con los dioses más cercanos a la carne que al espíritu; pero pocos, realmente muy pocos son recordados por quienes fueron su inspiración, quizá la Gioconda es el caso más emblemático, ya que su nombre verdadero o su realidad concreta en este mundo se han difuminado en la especulación, o la Duquesa de Alba retratada por Goya en un amorío más revelado que oculto. En Colombia, también muchas de estas inspiraciones han pasado desapercibidas, pese a ello, hay un caso emblemático, un pintor para quien su principal inspiración fue su esposa y su familia.

Se trata del maestro Ricardo Gómez Campuzano (Bogotá, 25 de septiembre de 1891 – 12 de octubre de 1981), de padres antioqueños, quien desde temprana edad mostró sus cualidades artísticas, obteniendo una beca para estudiar en la prestigiosa Academia San Fernando de Madrid, en donde obtuvo las influencias de Velásquez, Goya y Manet. A su regreso se dedicó principalmente al retrato y al paisaje, siempre fiel al arte figurativo y sin experimentar por el arte moderno, como el abstraccionismo o el cubismo, uno de cuyos principales representantes fue su compañero de estudios, Salvador Dalí.

Inés Delgado Padilla, 1928

Dentro de su obra se encuentra el arte figurativo, propio de la Escuela de Barbizón y que desarrolló con otros artistas colombianos, como Luis de Llano y Andrés de Santamaría, quienes fueron sus profesores. Sus principales técnicas fueron el óleo, el carboncillo, el pastel y las acuarelas. Fue director de la Escuela de Bellas Artes de Bogotá y profesor de varias asignaturas. Sus estadías en España y Canadá marcan parte de su derrotero artístico, así como los paisajes y escenas costumbristas de su experiencia en varias regiones de su país.

Poco antes de morir creó la Casa Museo Gómez Campuzano, ubicada en el barrio El Chicó de Bogotá, la cual desde el año 2000 la maneja, bajo la modalidad de comodato, el Banco de la República, lugar que durante más de 40 años fue su residencia y su taller. Ahí albergó un gran número de sus obras, ya que durante la primera mitad del siglo XX fue un próspero artista, publicista y comerciante de sus propias obras, a tal punto que éstas no faltaban en los grandes salones de los clubes o de las familias que presumían de viejos abolengos.

Visitando esta casa, donde reposa también la biblioteca de más de 40 mil volúmenes de Alfonso Palacio Rudas, nos llamó profundamente la atención los retratos recurrentes de la esposa de Gómez Campuzano, Inés Delgado Padilla, con quien se casó el 8 de septiembre de 1928, mujer que, pese a todos los aditamentos artificiosos que la rodean en todos los retratos, es capturada en una ternura y una devoción común a las mujeres del Sur. Claro, indagando descubrimos que su esposa nació en Pasto en 1903, hija del empresario, político y periodista nariñense Jorge Samuel Delgado Martínez,  y de Isabel Padilla Mariño, nacida en Vélez, Santander.

Inés de Gómez, 1928

Su padre nació en Torrecillas, finca ubicada en el municipio de El Tambo, el 23 de abril de 1870, inició sus estudios de derecho en Pasto y los culminó en Bogotá en la Universidad Nacional de Colombia; fue Juez del Circuito en Pasto y profesor en el Colegio de los padres Jesuitas, Representante a la Cámara y Diputado en la Asamblea Departamental, Rector de la Universidad de Nariño (1913-1916). Colaboró en varias revistas de Pasto, particularmente las de carácter conservador, publicando algunas poesías y algunas diatribas políticas. Finalmente se radicó en Cali, en donde se dedicó a la industria y el comercio, fundando la Cervecera Colombiana, El Tejar de Santa Mónica y la Empresa Harinera en Dagua, trabajo con el cual generó una importante fortuna que le permitió vivir holgadamente.

Poco es lo que se sabe sobre la infancia de Inés, encontramos que estudió pintura en Bruselas bajo la dirección de Marcel Hess (1878-1948), artista belga, pintor, retratista, ilustrador y dibujante. Gómez acostumbraba a pintar a mujeres de la alta sociedad bogotana, quizá así conoció a su futura esposa, a quien inicialmente le insistió para que le colaborara como pintora, sin embargo, ella prefirió asumir su rol de esposa, aunque permanentemente le sirvió de modelo, a tomar apuntes, a hacer crítica de su obra, así como a la administración del hogar y a la organización de las exposiciones de su esposo. Tuvieron siete hijos, los cuales también aparecen retratados constantemente.

Inés de Gómez, 1939.

Inés murió el 28 de enero de 1991, sobreviviendo a su esposo por una década, con seguridad dedicada al cuidado de su familia y a la promoción de la obra de quien fuera su permanente inspiración.

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